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Massachusetts concluyó su papel como sede del Mundial de 2026.
Aunque todavía está por verse el impacto económico total del torneo en el estado, ya existen algunos indicadores tempranos que apuntan a resultados positivos.
Alojamiento
Airbnb calificó el Mundial como el mayor evento de hospedaje en la historia de la plataforma. Durante el torneo, más personas alquilaron sus viviendas que durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París 2024, el evento más grande de la compañía hasta ese momento. El área metropolitana de Boston y Providence estuvo entre las regiones del país con mayor número de nuevos anfitriones.
“Me ayudó a pagar la hipoteca durante un par de meses”, contó Samantha Spano, residente de Wrentham, quien alquiló su casa por primera vez durante el Mundial.
Spano dijo que obtuvo más de 5,000 dólares al recibir visitantes del Reino Unido y Noruega durante el torneo. Su vivienda, de tres habitaciones, está ubicada a pocos minutos del Gillette Stadium, donde se disputaron varios partidos. Por eso, aseguró, fue una decisión “obvia” alquilarla cuando supo que Boston sería una de las ciudades sede del Mundial.

Gillian Lang, residente de Providence, también experimentó los beneficios económicos del Mundial. Se mudó hace un año a una casa antigua que requería costosas reparaciones y aseguró que alquilar parte de su vivienda a turistas que visitaban Foxborough le permitió cubrir el pago de la hipoteca y obtener un importante alivio financiero.
“Ha sido bueno sentirme un poco más segura y volver a tener una situación financiera más estable”, dijo Lang.
Gracias a esos ingresos, ahora puede ahorrar más dinero y espera hacer un viaje en el otoño.
Los hoteles del área metropolitana de Boston también registraron un impulso. Entre el 12 y el 27 de junio, los ingresos por habitación aumentaron un 20% en comparación con el mismo período del año pasado, según datos preliminares de Meet Boston. Sin embargo, la ocupación hotelera se mantuvo prácticamente igual, con una tasa cercana al 87%.
Aun así, como el torneo todavía no ha concluido por completo, aún no existe un panorama definitivo sobre su impacto económico en Massachusetts.
Algunos críticos consideran que el Mundial no generará un cambio significativo para la economía del estado.
“Parte de esa actividad económica simplemente reemplaza otra actividad que habría ocurrido de todas formas”, dijo a WBUR Chris Dempsey, de la firma de diseño urbano Speck Dempsey.
Chris Dempsey, exfuncionario de transporte de Massachusetts, señaló que el verano ya es la temporada de mayor actividad turística en la región. Desde hace años se ha mostrado escéptico sobre los beneficios económicos de los grandes eventos deportivos internacionales. En 2015, lideró la campaña que puso fin a la candidatura de Boston para ser sede de los Juegos Olímpicos de 2024.

En comparación con una temporada alta habitual, la región registró una mayor demanda y tarifas más elevadas en los alquileres de corta duración, según AirDNA, empresa especializada en el análisis de este mercado.
La demanda de alojamientos temporales en el área metropolitana de Boston aumentó un 9% durante las dos primeras semanas del Mundial. Además, la ocupación alcanzó el 81%, frente al 76% del mismo período del año pasado, explicó Bram Gallagher, director de Economía y Pronósticos de AirDNA. El crecimiento fue aún más significativo considerando que este junio hubo 1,000 anuncios más disponibles que en 2025.
"Sin duda, esto ha sido muy positivo para los anfitriones de alquileres de corta duración en Boston", afirmó Gallagher.
El incremento también se reflejó en los precios. Boston registró algunas de las tarifas más altas entre todas las ciudades sede del Mundial, con un promedio de 300 a 350 dólares por noche, aproximadamente un 25% más que en el mismo período del año anterior.
"Un Super Bowl o un concierto de Taylor Swift pueden generar un fuerte aumento en la demanda durante un par de noches, pero con el Mundial las tarifas promedio se mantuvieron elevadas durante todo el mes de junio", explicó Gallagher.
Según sus cálculos, esos alquileres generaron casi 57 millones de dólares en ingresos. Gallagher destacó que esa cifra no incluye impuestos ni otros gastos realizados por los visitantes, como transporte, restaurantes o compras.
"Definitivamente está teniendo un impacto económico muy significativo", aseguró.
Restaurantes y bares
Los bares y restaurantes locales también experimentaron un fuerte impulso durante el Mundial. Algunos establecimientos reportaron un aumento de entre 30% y 50% en sus ventas, e incluso varios llegaron a quedarse sin cerveza debido a la alta demanda.
De acuerdo con el Beer Institute, Massachusetts registró el mayor crecimiento en ventas de cerveza entre todas las regiones anfitrionas del Mundial en Estados Unidos. Durante las dos primeras semanas del torneo, las ventas de cerveza en bares y restaurantes aumentaron más del 25% en comparación con el mismo período del año pasado. El consumo también se incrementó en las fiestas para ver los partidos y en el Gillette Stadium, sede de los encuentros.

Andrew Heritage, economista jefe del Beer Institute, afirmó que el Mundial ha impulsado la industria cervecera al fomentar más reuniones sociales, lo que se traduce en un mayor gasto de los consumidores.
"No es que la gente diga: 'Quiero tomar una cerveza', sino: 'Quiero salir a socializar'", explicó Heritage. "Y como la cerveza suele estar en el centro de esas experiencias, vemos un impacto muy importante en la industria".
En términos generales, el gasto de los consumidores en bares y restaurantes de Boston —incluyendo alimentos y otras bebidas— aumentó más que en cualquier otra ciudad sede del Mundial durante las dos primeras semanas del torneo, según la plataforma de pagos Square.
¿El beneficio supera los costos?
El estado aún no ha publicado las cifras definitivas sobre cuánto costó el Mundial a los contribuyentes.
Diversas estimaciones, incluida la de Chris Dempsey, sitúan ese gasto en 100 millones de dólares. La cifra incluye las mejoras realizadas por la MBTA en la estación del Commuter Rail de Foxborough y 10 millones de dólares destinados a las fiestas públicas para ver los partidos.
La gobernadora Maura Healey dijo previamente a WBUR que considera que el torneo tendrá un impacto económico neto positivo para Massachusetts.