Massachusetts necesita al menos 60.000 nuevos inmigrantes al año hasta 2030 solo para mantener estable su población en edad laboral, según el reporte "An Uncertain Future" publicado a principios de junio por Boston Indicators y el MassINC Policy Center. Sin esa cifra, la economía del estado podría contraerse, con consecuencias directas para los sectores de salud, construcción y educación superior.
El dato es alarmante: la migración internacional neta hacia Massachusetts cayó más del 50% en los primeros seis meses del segundo mandato del presidente Trump. Si la tendencia continúa, el estado recibiría apenas 29.000 migrantes en 2026, menos de la mitad de los necesarios. El Planeta reportó los hallazgos del informe al momento de su publicación.
Por qué Massachusetts pierde trabajadores cada año
El estado enfrenta una tormenta demográfica particular. Cada año, unos 20.000 residentes en edad laboral se mudan fuera de Massachusetts, y 9.000 personas más se jubilan de las que entran al mercado laboral. Además, Massachusetts tiene la segunda tasa de natalidad más baja del país entre residentes nacidos en Estados Unidos: solo Vermont es menor.
Los inmigrantes representan casi una cuarta parte de la fuerza laboral del estado y generaron $50.500 millones en poder adquisitivo en 2024, además de miles de millones en impuestos estatales, locales y federales.
Salud, construcción y universidades: los sectores más vulnerables
El sistema de salud, que ya enfrenta escasez de personal y agotamiento profesional, depende en gran medida de trabajadores inmigrantes. Por una estimación, los inmigrantes representan el 40% de los empleados en hogares de ancianos del estado. La decisión pendiente de la Corte Suprema sobre si el presidente Trump puede terminar el Temporary Protected Status (TPS) para Haití podría afectar a miles de trabajadores haitianos en Massachusetts, muchos de ellos en el sector de salud.
En la construcción, el reporte señala que empresas aún contratan trabajadores indocumentados incluso en un mercado con fuerte presencia sindical. Perder esa mano de obra significaría retrasos y costos más altos en proyectos de vivienda, justo cuando Massachusetts enfrenta una crisis de oferta habitacional.
Kimberly Goulart, analista de investigación de Boston Indicators, lo resumió así en una entrevista con *WBUR*: el suministro de vivienda en Massachusetts ya es limitado, y ahora la industria de la construcción se encuentra en una encrucijada.
En educación superior, los estudiantes internacionales aportaron $5.700 millones a la economía de Massachusetts durante el año académico 2024-2025. Si la matrícula internacional cae un 30%, como proyectan algunos grupos educativos, el estado perdería más de $1.400 millones anuales en actividad económica.
Brasileños, guatemaltecos y dominicanos entre los más afectados
Las comunidades latinas y caribeñas de Massachusetts están en el centro de esta ecuación. Los brasileños, guatemaltecos y dominicanos conforman algunas de las mayores comunidades de inmigrantes del estado, con presencia concentrada en ciudades como Framingham, East Boston, Everett, Lawrence y Worcester.
La preocupación se extiende a quienes ya están establecidos. El temor a operativos de ICE ya ha reducido las ventas en negocios latinos de East Boston, Lawrence y Chelsea, y ha provocado que trabajadores dejen de presentarse a sus empleos.
"Este informe demuestra claramente cómo las políticas destinadas a cerrar o restringir las vías migratorias tendrán un impacto negativo significativo en la población y la fuerza laboral de Massachusetts".
Lee Pelton, presidente y director ejecutivo de The Boston Foundation, en la presentación del reporte
La decisión de la Corte Suprema sobre TPS: qué vigilar
El fallo de la Corte Suprema sobre el TPS para Haití podría llegar en las próximas semanas. Si el tribunal permite que la administración Trump termine las protecciones, miles de trabajadores haitianos en Massachusetts quedarían sin estatus legal y sin autorización de empleo, lo que amplificaría la escasez laboral que el reporte documenta.
Carline Desire, directora ejecutiva de la Association of Haitian Women in Boston, expresó lo que muchos en la comunidad inmigrante sienten: los inmigrantes vienen a contribuir y hacer que el país avance, no a abusar del sistema.