Nvidia recurrirá al mercado de bonos para levantar $20,000 millones, según informó Reuters el lunes citando una fuente familiarizada con el asunto. La demanda de los inversionistas ya superó los $85,000 millones, lo que convierte la emisión en una de las más solicitadas del año en el mercado de deuda corporativa de grado de inversión en Estados Unidos. Es el primer regreso de la compañía a este mercado en cinco años: la última vez que emitió bonos fue en junio de 2021, cuando recaudó $5,000 millones.
El objetivo declarado es financiar propósitos corporativos generales, incluyendo el pago y refinanciamiento de deuda existente. Pero el contexto es claro: Nvidia necesita capital para sostener la fabricación de sus chips de inteligencia artificial más avanzados, que hoy son el activo más escaso y codiciado del sector tecnológico global.
Siete tramos de bonos con vencimiento hasta 2056
Según el prospecto revisado por Reuters, la emisión se divide en siete tramos de pagarés con vencimientos que se extienden hasta 2056. Los bookrunners son Goldman Sachs, J.P. Morgan y Morgan Stanley. Nvidia cerró el lunes con una subida del 3.5% en bolsa luego de conocerse la noticia, lo que refleja la confianza del mercado en que la empresa puede sostener su deuda.
Al cierre del trimestre terminado en abril de 2026, Nvidia tenía $13,240 millones en efectivo. La emisión de bonos le da flexibilidad financiera adicional sin diluir a sus accionistas, algo relevante cuando la empresa ya retornó cerca de $20,000 millones a los inversores en el primer trimestre del ejercicio fiscal 2027 a través de recompras y dividendos.
Por qué Nvidia necesita tanto capital ahora
Las grandes empresas tecnológicas han señalado que el gasto en infraestructura de inteligencia artificial no se frenará en 2026. El gasto combinado de Meta, Microsoft, Google y Amazon en AI superará los $700,000 millones este año, según Reuters, frente a unos $400,000 millones en 2024. Cada dólar de esa inversión pasa, en gran medida, por los chips de Nvidia.
Para mantener ese liderazgo, Nvidia ha acortado su ciclo de producto: lanza una nueva generación de chips cada año. Los ingresos de su división de centros de datos alcanzaron $75,200 millones en el primer trimestre del año fiscal 2027, un 92% más que el año anterior. La presión por producir más chips rápidamente, con cada generación más cara de fabricar, hace que el financiamiento externo sea una herramienta lógica.
Nvidia no es la única Big Tech que emite deuda
La emisión de Nvidia ocurre en un momento en que varias empresas tecnológicas han recurrido al mercado de bonos para financiar su expansión en AI. Amazon levantó C$14,000 millones en Canadá hace semanas y ha pedido prestado más de $82,000 millones desde principios de 2025 para expandir centros de datos y comprar chips. Meta presentó solicitud para una emisión de hasta $30,000 millones, y Alphabet emitió bonos en yenes japoneses por primera vez.
El patrón es coherente: las tasas de interés altas hacen que la deuda tenga un costo real, pero la demanda de capacidad de cómputo de AI es tan intensa que las compañías prefieren pagar ese costo antes que quedarse sin infraestructura. Reuters señaló que la emisión convierte a Nvidia en el prestamista corporativo más destacado de la semana en los mercados de deuda de grado de inversión.