El 41% de las personas en un grupo metabólico de alto riesgo desarrolló diabetes tipo 2 a pesar de haber perdido un promedio de 8% de su peso corporal y haberlo mantenido durante años. Los hallazgos provienen de un seguimiento de casi nueve años del Programa de Intervención de Estilo de Vida de Tubinga (TULIP), publicado en la revista Diabetes.
El estudio, liderado por el Centro Alemán de Investigación de Diabetes (DZD), analizó a 190 adultos en riesgo de diabetes tipo 2 y los clasificó en seis grupos según cómo sus cuerpos procesaban la glucosa.
Qué descubrieron los investigadores sobre el peso y la diabetes
Dos de los seis grupos resultaron de alto riesgo. El grupo 3 incluía personas con menor producción de insulina. El grupo 5, el más vulnerable, reunía participantes de mayor edad, con sobrepeso elevado y una marcada resistencia a la insulina.
De los 60 participantes que perdieron al menos 3% de su peso corporal (un promedio de 8%) y lo mantuvieron, quienes pertenecían al grupo 5 continuaron experimentando aumento de la glucosa en sangre, pérdida de función en las células beta del páncreas y un riesgo sostenido de desarrollar la enfermedad.
"Estuvimos particularmente interesados en si los individuos en los grupos de riesgo 3 y 5 diferían de los demás en cuanto a mejoras en la glucosa y la prevención de la diabetes tipo 2", dijo Norbert Stefan, investigador principal del estudio, del Centro Helmholtz de Múnich, en un comunicado
Por qué perder peso no protege a todos de la misma manera
La investigación sugiere que la diabetes tipo 2 no responde a una solución única. En la mayoría de los grupos, la pérdida de peso mejoró los niveles de glucosa y redujo el riesgo. Pero en el grupo 5, la disfunción metabólica subyacente no se compensó con el adelgazamiento.
Según Medscape, los datos se suman a una tendencia creciente: las estrategias de prevención necesitan adaptarse a perfiles metabólicos específicos, en lugar de aplicar un enfoque general basado solo en el peso.
Qué significa para la prevención de la diabetes
Los investigadores indicaron que si los resultados se confirman en estudios más amplios, las personas con perfiles similares al grupo 5 podrían necesitar intervenciones más intensivas o específicas, como señaló SciTechDaily.
Esto no significa que perder peso sea irrelevante. Para la mayoría de las personas en riesgo, la combinación de dieta equilibrada, actividad física regular y pérdida de peso sigue siendo una de las herramientas más efectivas. El estudio plantea que un subgrupo reducido requiere un abordaje distinto.
Cualquier persona con factores de riesgo de diabetes tipo 2, como antecedentes familiares, sobrepeso o niveles elevados de glucosa, debe consultar a un profesional de la salud para determinar la estrategia de prevención más adecuada.