El presidente Donald Trump llegó el lunes a Évian-les-Bains, Francia, para la cumbre del G7 que concluye el 17 de junio. La reunión es la primera del grupo desde que Estados Unidos inició la guerra contra Irán en febrero, y la primera desde que Trump anunció el domingo un acuerdo preliminar de tregua que incluye la reapertura del Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del suministro global de petróleo.
Los aliados europeos recibieron a Trump con tensión acumulada. Ninguno fue consultado antes del ataque estadounidense contra instalaciones nucleares iraníes el 28 de febrero, y varios consideran que Washington no ha hecho lo suficiente para avanzar en el alto al fuego en Ucrania, donde el conflicto con Rusia cumple más de cuatro años.
Qué hay en la agenda de Évian
El presidente francés Emmanuel Macron organizó la cumbre y ajustó el programa para evitar una salida anticipada de Trump, como ocurrió el año pasado en Canadá. La agenda cubre cuatro grandes temas: el acuerdo con Irán y la reapertura del Estrecho de Ormuz, el apoyo a Ucrania, los desequilibrios económicos globales y la seguridad en inteligencia artificial.
El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky participó este martes en una sesión especial del G7 dedicada a Ucrania. Macron convocó esa sesión para "restablecer la coherencia de posiciones" entre los aliados sobre el nivel de apoyo militar y las condiciones para una negociación duradera. Trump habló por separado con Zelensky y con el presidente ruso Vladimir Putin el domingo antes de viajar a Francia, aunque no hay reunión bilateral Zelensky-Trump confirmada en Évian.
La tregua con Irán: 60 días para negociar
Washington y Teherán alcanzaron un acuerdo preliminar para extender el alto al fuego 60 días y avanzar hacia la reapertura del Estrecho de Ormuz. El trato contempla nuevas negociaciones sobre el programa nuclear iraní, alivio de sanciones y acceso a fondos congelados. Un memorando de entendimiento formal se firmaría el 19 de junio en Suiza, aunque los detalles no han sido divulgados.
Macron felicitó a Trump al inicio de la cumbre del lunes. "Es un paso muy importante para la paz de todo el mundo", dijo el mandatario francés. Gran Bretaña y Francia expresaron interés en asistir con el desminado del Estrecho una vez que el conflicto esté en pausa.
La tensión con los europeos no desapareció
A pesar del gesto diplomático con Irán, los aliados europeos del G7 no ocultaron sus fricciones con Washington. El senador republicano Lindsey Graham resumió la postura de Trump ante los periodistas: "Va a quejarse por falta de apoyo en Irán. Y espero que reencuadre y vuelva a comprometerse en Ucrania-Rusia".
Varios mandatarios europeos han señalado que Ucrania está "más que aguantando" y que ahora es el momento de presionar a Putin para terminar el conflicto. Trump habló por teléfono con Putin el domingo y, según el Kremlin, subrayó la necesidad de poner fin a las hostilidades.
La cumbre del G7 también tiene en la agenda los aranceles estadounidenses, que generan tensión con Canadá, la Unión Europea y Japón, además de la estrategia de los países ricos para reducir la dependencia de China en minerales críticos. La reunión concluye el martes 17 de junio.
Qué sigue después del G7
Si el memorando de entendimiento con Irán se firma el 19 de junio en Suiza, el próximo mes será clave para verificar si el alto al fuego se mantiene y si comienzan las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Los analistas advierten que el acuerdo tiene opositores en Washington y en Teherán, lo que aumenta el riesgo de que el proceso se deshaga antes de que se llegue a un acuerdo definitivo.