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Lo que Marty Baron y Paola Ramos revelaron en Boston sobre el futuro del periodismo

De izquierda a derecha: Javier Marín, Paola Ramos y Marty Baron en el WBUR Festival 2026. Foto: Cortesía.

El futuro del periodismo en Estados Unidos tiene un punto ciego claro: la comunidad latina. Esa fue una de las principales conclusiones del panel bilingüe titulada Truth Across Borders en el WBUR Festival el pasado 30 de mayo en Boston, que reunió a Marty Baron y a Paola Ramos para debatir cómo están cambiando los medios en la era de las redes sociales y la inteligencia artificial.

Moderado por Javier Marín, fundador de medios de Tiempo Company donde se encuentra El Planeta, el panel se desarrolló en español e inglés, una combinación aún inusual en los principales escenarios del periodismo nacional.

El encuentro fue guiado por Marín, quien condujo una conversación en la que coincidieron distintas generaciones del periodismo.

Paola Ramos es colaboradora de MSNBC/Telemundo, conductora de The Moment with Jorge Ramos y autora de Finding Latin-X, ha impulsado una representación más diversa de los latinos en los medios.

Marty Baron fue editor en The Washington Post y The Boston Globe. Lideró la cobertura del escándalo de abusos sexuales en la Iglesia Católica de Boston, trabajo que ganó un Premio Pulitzer.

Javier Marín es emprendedor de medios y fundador de Tiempo y El Planeta. Autor de Live from America, que analiza el impacto de los medios, la identidad y el poder del español en EE. UU.

De Twitter a la inteligencia artificial

Marín planteó que las fronteras que exploraron esa tarde no eran geográficas, sino generacionales. Cuando Twitter apareció en 2009, Ramos era una estudiante universitaria que experimentaba con una herramienta nueva para consumir y compartir información.

Baron, en cambio, era entonces editor ejecutivo de The Boston Globe en plena crisis financiera de los medios y, según relató, al principio se resistió a sumarse a la plataforma. Tras décadas construyendo credibilidad a base de reportería, verificación y edición, de pronto una red premiaba la velocidad y la reacción inmediata.

El contraste también marcó los modelos de negocio. Las marcas tradicionales cambiaron de dueño pero sobrevivieron, mientras varios medios nativos digitales que transformaron el oficio, como Vice News, BuzzFeed y NowThis, terminaron enfrentando realidades económicas dolorosas. Baron advirtió que la inteligencia artificial podría resultar incluso más disruptiva para el periodismo que las propias redes sociales.

El punto ciego: hablar de los latinos sin escucharlos

Uno de los momentos más reveladores llegó cuando Marín preguntó qué genera un mayor punto ciego en un periodista: la cercanía con el poder político o con el poder mediático. Baron respondió que los puntos ciegos son parte de la condición humana y que ninguna institución es inmune a ellos.

Ramos lo ilustró con un ejemplo de su paso por la campaña presidencial de Hillary Clinton en 2016, cuando dentro del equipo se daba por hecho que el voto latino ya estaba asegurado y no requería mayor atención ni inversión. Aquella suposición resultó costosa.

La conversación derivó hacia un tema que define a El Planeta. Los latinos son cerca del 20% de la población de Estados Unidos: Bad Bunny llena estadios y José Andrés es uno de los chefs más celebrados del país. Sin embargo, el periodismo y la literatura en español siguen casi ausentes de las grandes conversaciones nacionales. Baron contó que aprendió español al inicio de su carrera para entender mejor a las comunidades que cubría.

Reconstruir la confianza entre idiomas y culturas

El reto de fondo, según se desprende de la crónica que Marín publicó tras el panel, va más allá de la tecnología o el negocio: se trata de reconstruir la confianza entre generaciones, idiomas y culturas.

Paola habló sobre los temas que aborda en su libro Defectors: The Rise of the Latino Far Right and What It Means for America, y explicó por qué el comportamiento político de los latinos sigue sorprendiendo a muchos observadores, a pesar de años de evidencia que muestran que la comunidad es mucho más diversa y compleja de lo que sugieren las narrativas tradicionales.

Muchos líderes políticos y mediáticos siguen hablando sobre la comunidad latina, pero son pocos los que se detienen a escucharla. En el contexto de Greater Boston —donde ciudades como Chelsea, East Boston, Lawrence y Lynn concentran una parte significativa de esta población— esa distancia deja de ser un concepto abstracto. Se traduce, en la práctica, en la diferencia entre estar representados en las noticias o quedar fuera de ellas.

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