El jueves 2 de diciembre, por un margen estrecho de votos, el Senado de los Estados Unidos, aprobó llevar al pleno la nominación de la fiscal del distrito de Suffolk, Rachael Rollins, para convertirse en la próxima fiscal de los Estados Unidos para Massachusetts.

La votación 50-47 tuvo lugar a pesar de la oposición de los republicanos, encabezados por el senador de Arkansas Tom Cotton, quien instó al presidente Joe Biden, a retirar la nominación. Por otra parte, los senadores Ed Markey y Elizabeth Warren, respaldaron el trabajo y defendieron el historial de Rollins.

Markey, quien junto a Warren presentó el nombre de Rollins al presidente Biden en enero, declaró que “contrario al esfuerzo republicano por politizar su nominación y caracterizar erróneamente su historial, estoy seguro de que será confirmada como nuestra próxima Fiscal Federal. Insto a todos mis colegas a que voten sí a esta moción y apoyen la confirmación de Rachael Rollins como la próxima Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito de Massachusetts”.

Warren dijo que Rollins hizo exactamente lo que prometió hacer cuando se postuló para fiscal de distrito, adoptando políticas innovadoras que «están diseñadas para mejorar la administración de justicia y reducir el crimen».

Pero el senador Cotton, señala The Boston Globe, calificó a Rollins de «radical» y aseguró que la candidata a fiscal general «parece medir su éxito no por la cantidad de víctimas y personas inocentes que protege, sino por la cantidad de criminales a los que deja impunes».

Cotton y otros republicanos rechazan el nombramiento, tomando como base el memorando de política de Rollins de marzo de 2019, que planteaba no procesar 15 delitos menores del sistema de justicia penal con el objetivo de reducir la participación futura en el crimen.

La nominación de Rollins fue archivada en el Comité Judicial del Senado de los EE. UU. desde que el panel se estancó en septiembre. Debido al punto muerto, la mayoría de los senadores debían estar de acuerdo para considerar su nominación.

El líder de la mayoría, Chuck Schumer, ahora debe solicitar la clausura para cerrar el debate sobre su nominación y luego llamar a votación para su confirmación.

Rollins, fue elegida fiscal de distrito en 2018, pero su enfoque reformista para enjuiciar delitos no violentos de bajo nivel ha sido objeto de críticas en sus esfuerzos por convertirse en la primera mujer afroamericana en servir como Fiscal Federal de Massachusetts.

Desde que se anunció su nominación, docenas de prominentes políticos, funcionarios no partidistas encargados de hacer cumplir la ley y defensores comunitarios, han apoyado su candidatura.

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