boston cleaning collective
Marina Maldonado y Nohemi Aguilar, en el comedor de la iglesia donde surgió la idea de conformar una cooperativa de limpieza.

Motivada por mejores condiciones laborales e independencia de horarios, la salvadoreña Marina Maldonado se propuso crear una cooperativa de trabajadoras de limpieza junto con cuatro compañeras en East Boston. No era una tarea fácil, pues implicaba trabajar dobles turnos, aprender sobre emprendimiento, finanzas, marketing, estatutos legales…Y tomar el riesgo de renunciar a sus trabajos de tiempo completo. Todo esto sin saber que les esperaba una pandemia.

Hoy cuentan la historia de cómo se convirtieron en Boston Cleaning Collective, la única cooperativa de limpieza activa en el estado, que recibe solicitudes para limpiar casas, apartamentos y oficinas. Conversamos con Marina Maldonado, la fundadora de la cooperativa, y Nohemí Aguilar, una de las participantes, en la cocina de la Iglesia Luterana Nuestro Salvador, un espacio que por años ha servido a grupos de activistas comunitarios para conversar sobre justicia laboral, racial, y derechos de vivienda. Aquí, en este espacio, surgió la idea de conformar la cooperativa.

«Cuando eres madre, te das cuenta de que necesitas dos cosas fundamentales: tiempo y dinero, y parecen incompatibles», cuenta Maldonado, quien es madre de dos niños pequeños y trabajaba para una fábrica de ataúdes antes de conformar la cooperativa. «Necesitas pasar tiempo con tus hijos, pero la mayoría de los trabajos para nosotras o son muy pesados, o no son flexibles o bien remunerados», dijo Maldonado, para quien la principal motivación fue combinar el trabajo con el oficio de ser madre.

Las compañeras de Maldonado, algunas de las cuales son madres solteras, habían estado empleadas en carnicerías, supermercados, fábricas de costura, restaurantes y empresas de limpieza con precarias condiciones de trabajo, especialmente para las mujeres que son madres. Maldonado recordó cuando trabajaba para una empresa de limpieza, y le pagaban $80 el día por limpiar hasta 8 casas en una sola jornada. «Es una explotación, y muchas no tienen más opción. Nosotras decidimos crear nuestra propia opción», dijo.

Por varios meses, Maldonado y sus compañeras trabajaron dos turnos: su empleo de tiempo completo, más el trabajo de limpiar por las tardes, noches y fines de semana hasta reunir lo suficiente para comprar equipos básicos y un automóvil para transportarse. Después siguieron trabajando, hasta que poco a poco fueron renunciando a sus trabajos de tiempo completo, asignándose un salario de la cooperativa, que al principio era bajo, pero que fue creciendo a medida que fueron consiguiendo clientes.

Pero cuando estaban por fin estabilizándose, y formando dos grupos diferentes de trabajo con miras a comprar un segundo vehículo, llegó la pandemia. «Fue muy duro porque perdimos nuestros clientes que con tanto esfuerzo habíamos conseguido, y sólo gracias a unas ayudas pudimos subsistir». En el verano de 2020, la clientela fue regresando poco a poco, y como el resto de la economía, se fue recuperando paulatinamente. Hoy en día están buscando más trabajadores que quieran unirse, con especial énfasis en las madres. «Nos encanta la camaradería que hay entre nosotras, que si una se enferma o tiene que cuidar del niño y no puede trabajar ese día, no tiene miedo de que la despidan… e incluso a veces nos llevamos a los niños al trabajo, algo que es impensable en otros trabajos. Cada quien gana según las horas que trabaja. Es todo más justo», dice Marina, muy complacida de todo el proceso de aprendizaje que ha significado para ellas.

Hoy en día, están buscando un trabajador o trabajadora para conducir uno de sus vehículos. Los interesados tanto en este trabajo como en contratar los servicios de limpieza de Boston Cleaning Collective, pueden llamar al 617-3098134 o visitar el sitio web www.bostoncleaning.coop.

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