El Boston Pizza Festival vuelve mañana sábado y el domingo a City Hall Plaza, con más de 30 pizzerías de Greater Boston, Nueva Inglaterra e Italia. Abre de 11:00 a.m. a 6:00 p.m. los dos días.
Si piensas ir, compra la entrada hoy. El boleto cuesta $10 por adelantado y sube a $15 durante el fin de semana del evento. Son $5 de diferencia por persona, que en una familia de cuatro se convierten en $20.
Qué incluye el boleto de $10 y qué se paga aparte
La entrada de $10 incluye el acceso y dos tickets de rebanada, con los ingredientes que elijas. Todos los asistentes necesitan boleto de entrada, incluso quienes no vayan a comer.
El boleto sirve para un solo día: eliges sábado o domingo, y es de un solo uso. No sirve para entrar los dos días.
Si quieres probar más, hay paquetes adicionales de rebanadas que se venden como complemento: The Love Triangle, de tres rebanadas; The Pizza Lover, de cinco; y The Whole Fam, de diez. Ninguno de esos paquetes da entrada por sí solo, así que necesitas igual el boleto base.
Todas las ventas son finales y no hay reembolsos. Los tickets de rebanada que no uses no se devuelven y solo valen para la edición de este año.
Quiénes cocinan: de Sally's Apizza a un pizzero de Vico Equense
La lista de este año mezcla pizzerías del área con nombres que viajan desde Italia. Entre las confirmadas están Sally's Apizza, Eataly, Quattro, Pizza Taxi, Motor City Pizza, Mamma Mia's, Lala's Neapolitan-ish Pizza y Know Your Roll, entre otras.
Habrá estilos distintos en la misma plaza: napolitana clásica, apizza de New Haven de masa fina, y pizza estilo Detroit, más gruesa y con el queso caramelizado en los bordes.
Tres restaurantes del North Shore se suman este año: Wicked Cheesy, de Tewksbury; Copperdome Crust, de Reading; y Peppino's Pizza, de Melrose. También estará Raffaele Russo, de Quattro, ubicado en el sexto puesto del ranking mundial de pizzeros.
Hay opciones veganas disponibles. Cada pizzería trabaja con hornos artesanales instalados en la plaza, así que las pizzas se hacen en el momento.
Esta es la novena edición del festival, que empezó en julio y con los años se movió al calendario de otoño. Raffaele Scalzi, codirector del evento, planteó en un comunicado de prensa que la meta siempre fue celebrar la pizza, su historia y a quienes dedican su vida a perfeccionarla.