New York.- Patrick Sandoval tuvo la mejor noche en mucho tiempo en el Yankee Stadium en la víspera de lo que puede ser una reedición de la postemporada del año pasado.
Este fin de semana se juega la última serie entre los archirrivales de las Grandes Ligas en la ronda regular. Es seguro que ninguno de los dos se ha dado por vencido en conseguir el banderín de la División Este de la Liga Americana, pero por ahora ambos se están disputando en dónde se jugará la Serie del Comodín en caso que se reencuentren en esa instancia en un mes.
La primera batalla favoreció a la novena de Aaron Boone.
El pitcher zurdo de los patirojos hizo todo para darle la oportunidad a sus compañeros, quienes amenazaron varias veces a los New York Yankees, el viernes, pero se quedaron cortos y fueron bloqueados 1 a 0.
“Todo fue bien hasta el último inning”, lamentó el monticulista que tiró 5.1 entradas de una carrera, entregó cuatro bases por bolas y ponchó a siete. “Supongo, dadas las circunstancias (que si fue su mejor salida)”.
La única carrera del encuentro llegó con un cuadrangular de Paul Goldschmidt en el tercer capitulo.
Los bates de los patirojos fueron silenciados por Cam Schlittler, uno de los favoritos para ganar el Cy Young en la Liga Americana este año. El as de los Yankees tiró 5.2 capítulos sin carreras, dos hits y ocho ponches.
El punto positivo fue que los bateadores bostonianos pudieron sacarle cinco boletos aunque no aprovecharon aquello.
“Creo que hicimos un buen trabajo poniendo corredores a bordo”, añadió el manager interino Chad Tracy. “Uno hace lo que hicimos hoy. Luchas los turnos y tratas de encontrar oportunidades y con fortuna uno o dos muchachos puede producir una carrera, pero a veces no sucede así”.
Los Red Sox tuvieron al menos dos oportunidades claras.
En el quinto inning, Anthony Seigler recibió una base por bolas. Ceddanne Rafaela pegó sencillo y Wilyer Abreu conectó una línea al jardín central que Trent Grisham capturó.
Pero Rafaela fue agarrado movido en la inicial.
“Fue una mala lectura de mi parte”, explicó el jardinero curazoleño. “Fue mi culpa. Fue bastante malo. No hay excusas, eso no puede suceder”.
Dos innings más tarde, Rafaela volvió a embasarse con otro sencillo. Avanzó a tercera base con un doble de Abreu. Con un out, Willson Contreras pegó un elevado al jardín izquierdo. El fly parecía bastante cerca para asumir el riesgo, pero ocurrió y Cody Belinger hizo un tiro espectacular al plato para retirar al isleño.
“No estoy sorprendido”, agregó Rafaela. “Él tiene buen brazo. Traté de ser muy agresivo e intenté igualar el juego, pero hizo un tiro perfecto”.
Rafaela no estaba convencido de que tomó la decisión acertada en ese séptimo inning. En la versión del guardabosques, el coach Chad Epperson trató de frenarlo, aunque Tracy explicó que todo el dugout le estaba gritando para que se fuera al plato ante el dominio que habían sufrido del pitcheo de los Yankees.
“Me fui por mi cuenta”, admitió.
“No hemos anotado mucho últimamente”, asintió el timonel. “Teníamos que probar nuestra suerte. Teníamos a un buen corredor en tercera base y tenía que hacer un tiro perfecto y lo hizo. Todos le estábamos gritando (que se fuera). Tú no sabes cuántas oportunidades vas a obtener”.
El relevo de los Yankees pudo hacer el resto del trabajo para llevarse el primer juego de la serie de este fin de semana.
Esa fue la tercera derrota para Patrick Sandoval, a pesar de que consiguió su mejor salida del 2026, luego de dos años recuperándose de una cirugía en el codo izquierdo.
“Fue impresionante”, celebró Tracy en relación al lanzador. “Fue un buen juego lanzado por ambos equipos”.