El 49% de los adultos hispanos en Estados Unidos recurre a redes sociales como Facebook, Instagram o X para informarse sobre salud, al menos ocasionalmente, según un nuevo estudio del Pew Research Center. Es el porcentaje más alto entre todos los grupos étnicos medidos.
¿Cómo se compara con otros grupos?
Entre los adultos asiáticos ese porcentaje llega a 47%, entre los afroamericanos a 45%, y entre los blancos cae a apenas 30%. El promedio general de Estados Unidos se ubica en 36%, muy por debajo del dato registrado entre los hispanos.
El estudio se basó en dos encuestas del American Trends Panel de Pew Research Center, realizadas en junio y octubre de 2025 con más de 5.000 adultos cada una.
¿Por qué los latinos recurren más a los influencers de salud?
Los autores del estudio, Emma Kikuchi y Anna Lieb, atribuyen la tendencia a la accesibilidad: los influencers ofrecen un espacio para hablar de temas que muchos hispanos evitan discutir directamente con un médico, ya sea por barreras de idioma, de seguro o de confianza.
"Los influencers han emergido como una alternativa o complemento importante para la comunidad hispana debido a su accesibilidad", dijo Vic Gerardo Balderas, autor del análisis publicado en La Silla Rota
¿Esa información es confiable?
El 71% de los hispanos consultados considera "extremadamente o muy importante" que la persona que comparte el contenido tenga formación médica real, y otro 71% exige transparencia sobre posibles conflictos de interés del influencer.
A pesar de la popularidad de estas fuentes, los profesionales de salud siguen siendo, para todos los grupos, la fuente de información más común cuando se trata de decisiones médicas serias.
¿Qué deben revisar los pacientes antes de seguir un consejo?
Los especialistas recomiendan verificar si quien publica el contenido tiene una licencia médica vigente, contrastar cualquier consejo con un profesional antes de aplicarlo, y desconfiar de publicaciones que prometen curas rápidas o eliminan por completo la necesidad de una consulta médica.
Clínicas comunitarias del área de Washington D.C. reportan una tendencia similar entre sus pacientes latinos: cada vez más llegan a sus citas con información, acertada o no, que encontraron primero en un video.