Muy lejos de Venezuela, pero unidos por el mismo propósito, cientos de voluntarios transformaron durante casi tres semanas un almacén en Somerville en el corazón de una operación humanitaria. Hasta allí llegaron las donaciones recolectadas en distintos centros de acopio del estado, impulsadas por una comunidad decidida a ayudar a las víctimas de los terremotos del 24 de junio de Venezuela.
El viernes 17 de julio, ese esfuerzo llegó a su primera meta: 42,000 libras de medicinas, pañales, alimentos, ropa y productos de higiene salieron rumbo a Florida en dos camiones de Amazon, con destino final en las zonas de Venezuela golpeadas por los terremotos.
"Esto no ha sido nunca el trabajo de una sola organización", dijo Ciro Valiente, director de la junta de la Venezuelan Association of Massachusetts (VAM), en el comunicado oficial que la organización distribuyó junto con Casa Venezuela New England. Valiente agradeció públicamente a Amazon, a Food For The Poor, a Gladys Vega y su equipo en La Colaborativa, y a decenas de voluntarios, negocios y comunidades de fe que respondieron al llamado.
A miles de kilómetros en Massachusetts encontraron una forma de ayudar: organizarse
El 24 de junio, dos terremotos consecutivos sacudieron a Venezuela. Según las cifras oficiales más recientes citadas por VAM y Casa Venezuela New England, el número de fallecidos asciende a 5,119, mientras que organizaciones como el Comité Internacional de Rescate y la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios estiman que la cifra de desaparecidos podría acercarse a 50,000 personas. El balance oficial también reporta 16,740 heridos y más de 21,000 personas desplazadas en refugios temporales tras perder sus viviendas.
Andrea Quiroga, directora de Casa Venezuela New England, describió ese día como el comienzo de un esfuerzo que aún continúa. Reconoció que, aunque las donaciones enviadas son significativas, representan solo una pequeña parte frente al impacto que viven las comunidades afectadas en Venezuela. Explicó que la iniciativa permitió a la comunidad ayudar frente a una tragedia difícil de procesar, insignificante comparado con lo que la gente en Venezuela está sufriendo en realidad.
Muchas personas en Massachusetts tienen familiares y amigos afectados en Venezuela y no pueden viajar para apoyarlos directamente. Entre ellas está Vianett Chirinos, fundadora del reconocido negocio de comida venezolana Sabores de Venezuela, quien también se sumó a los esfuerzos de ayuda.
Su negocio fue uno de los centros de acopio que recibió donaciones de la comunidad, en una jornada del 28 de junio que reunió a más de 50 voluntarios y permitió recolectar alrededor de 350 cajas con suministros. “Mi casa fue el centro de acopio”, contó Chirinos, quien junto a familiares, amigos y miembros de Emprende Conecta Boston organizó la recepción y clasificación de alimentos, medicinas y productos esenciales. Aunque no todos los voluntarios eran venezolanos, la iniciativa reunió a personas de distintas comunidades, incluyendo colombianos, panameños y mexicanos.

Lo que comenzó como una iniciativa entre emprendedores rápidamente se transformó en un movimiento comunitario. Josmar García, fundadora de Emprende y Conecta Boston, contó que desde el primer día su red se organizó para reunir suministros, sin imaginar la respuesta que recibirán. Con el paso de los días, donantes, voluntarios, emprendedores, familias y vecinos se unieron al esfuerzo.
Gabriela Ortega, especialista en participación comunitaria de la Oficina de Asuntos de Inmigrantes de la Ciudad de Somerville, vivió este esfuerzo desde una doble perspectiva: como funcionaria y como venezolana. “Fue un honor estar aquí con mi gente venezolana”, dijo al referirse a la oportunidad de acompañar a la comunidad durante uno de los momentos más difíciles para su país. Ortega también destacó el respaldo del alcalde de Somerville durante el proceso y agradeció el apoyo recibido con visible emoción.

La solidaridad trascendió a la comunidad venezolana
A medida que las donaciones comenzaron a llegar desde distintos puntos de Massachusetts, el esfuerzo creció hasta requerir una nueva estrategia: reunir todo el cargamento en un solo lugar y coordinar un único envío, según explicó Valentina Amaro, directora de Multicultural Media de la Oficina de la Gobernadora de Massachusetts.
El mayor desafío era cómo trasladar la ayuda hasta Florida sin sacrificar los recursos destinados a las familias afectadas. Pagar un camión privado hasta Miami habría representado un costo significativo para las organizaciones, por lo que comenzaron a buscar alternativas para que la mayor cantidad posible de fondos llegara directamente a Venezuela.
A través de Amaro, una conexión con el programa de ayuda ante desastres de Amazon permitió solicitar el apoyo de la empresa. La Oficina de la Gobernadora realizó la petición formal y el resultado fue la donación de dos camiones de Amazon que trasladaron el cargamento hasta Florida sin costo para las organizaciones venezolanas.
“Mi corazón está con la comunidad venezolana en Massachusetts, cuyas vidas cambiaron para siempre por los devastadores terremotos del mes pasado”, escribió la gobernadora Maura Healey en redes sociales. “Estoy orgullosa de que mi equipo haya podido ser parte de este esfuerzo. Esto es lo que representa Massachusetts”.
Antes de que los camiones pudieran salir rumbo a Florida, las donaciones tuvieron que pasar por una última etapa de organización. Los suministros recolectados en distintos puntos de Massachusetts fueron trasladados a un solo centro en Somerville, donde voluntarios pesaron, clasificaron y prepararon cada caja para el envío.
Los organizadores coincidieron en que ese proceso no habría sido posible sin el apoyo de La Colaborativa, la organización con sede en Chelsea que proporcionó camiones para movilizar las donaciones, maquinaria y voluntarios para completar la logística.

Pero, ¿por qué una organización con sede en Chelsea terminó apoyando un esfuerzo en Somerville? Para Gladys Vega, directora ejecutiva de La Colaborativa, la respuesta está en la experiencia de la organización ayudando a comunidades afectadas por desastres, como ocurrió tras el huracán Mitch con familias hondureñas y salvadoreñas.
Añadió que en La Colaborativa se ven más que como una organización: “Somos una gran familia”.
Vega también asegura que la recuperación de Venezuela requerirá años de trabajo y que la solidaridad no puede limitarse a un solo envío de ayuda. “La lucha aquí no acaba. Esto va a tomar décadas para restaurarse”, dijo, comparando la situación con otras tragedias como el huracán María en Puerto Rico, cuyos efectos todavía recuerdan muchas comunidades.
¿Dónde termina la ayuda?
Después de semanas de recolección y organización, surgió una de las preguntas más importantes entre los donantes y voluntarios: ¿cómo garantizar que la ayuda llegue a las familias que más la necesitan?
El cargamento de 42,000 libras no viajará directamente a Venezuela. Primero llegará a Miami, donde la organización sin fines de lucro Food For The Poor coordinará la entrega final junto a Cáritas Venezuela, una red con experiencia en distribución de ayuda humanitaria.
Andrea Quiroga, directora de Casa Venezuela New England, explicó que la selección de los aliados fue un proceso cuidadoso.
“Todos los venezolanos tenemos el mismo miedo”, dijo, al señalar que por eso era fundamental trabajar con organizaciones cuya trayectoria pudiera ser verificada.
La organización evaluó distintas opciones antes de elegir a Food For The Poor como aliado para la entrega final, buscando experiencia y garantías sobre el destino de las donaciones.
César Guevara, director de Alianzas Estratégicas de Food For The Poor, destacó la respuesta de la comunidad venezolana y sus aliados. “La compasión mostrada por la Asociación Venezolana de Massachusetts, Casa Venezuela New England y los voluntarios, negocios y socios comunitarios es verdaderamente inspiradora”, dijo. “Nos honra que hayan confiado en Food For The Poor para ayudar a entregar estas donaciones a las familias afectadas”.
De recolectar cajas a recolectar fondos

Con el cierre de la primera fase de envío de ayuda humanitaria, las organizaciones comenzaron una nueva fase enfocada en la recaudación de fondos.
Katiuska Valiente, directora de Iniciativas Estratégicas de Casa Venezuela New England, explicó que el objetivo ahora es garantizar que los recursos lleguen rápidamente a las familias afectadas. “Nuestra responsabilidad es asegurar que cada dólar que recaudemos llegue a esas familias para que puedan no solo sobrevivir, sino reconstruir sus vidas”, señaló.
La recaudación se realizará a través del Massachusetts United for Venezuela Fund, administrado por The Boston Foundation, que apoyará iniciativas de emergencia como alimentos, agua, atención médica y refugio, además de proyectos de reconstrucción a largo plazo.
“Massachusetts está con Venezuela”, afirmó Javier Juárez, director ejecutivo del Latino Equity Fund.
Las donaciones pueden realizarse a través de tbf.org/venezuela.