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SpaceX lanza Starfall: la cápsula que quiere entregar carga desde el espacio en cuestión de horas

SpaceX lanzó el 23 de junio la primera misión de demostración de Starfall, una cápsula de carga que puede regresar desde la órbita con hasta 1,000 kilogramos de materiales en cuestión de horas, abriendo la puerta a la manufactura espacial y la entrega militar de alta velocidad.

Cohete SpaceX Falcon 9 lanzándose desde Cape Canaveral
Lanzamiento de un cohete Falcon 9 de SpaceX desde Cape Canaveral, Florida. Foto: SpaceX / Unsplash

SpaceX lanzó el martes su primera cápsula Starfall desde Cape Canaveral, Florida, en lo que la compañía describió en términos mínimos pero la Administración Federal de Aviación (FAA) documentó con amplitud: una cápsula sin tripulación capaz de regresar desde la órbita con hasta 1,000 kilogramos de carga en pocas horas. El lanzamiento se realizó a bordo de un cohete Falcon 9 a las 6:53 a.m. ET y la cápsula amarizó en el Pacífico, a unos 1,300 kilómetros de la costa oeste de Estados Unidos, horas después.

SpaceX cortó su transmisión en vivo aproximadamente diez minutos después del despegue, una práctica habitual en misiones con componentes de seguridad nacional. La compañía confirmó el despliegue de Starfall a las 10:01 a.m. ET a través de X.

Qué es Starfall y cómo funciona

Starfall es una cápsula de retorno orbital con forma de disco —similar a un disco de hockey— que mide 3.1 metros de diámetro y apenas 0.75 metros de altura. Pesa aproximadamente 2,100 kilogramos vacía y puede transportar hasta 1,000 kilogramos de carga útil, para un peso total de unos 3,100 kilogramos.

A diferencia de la cápsula Dragon, Starfall no tiene sistema de propulsión propio. No puede desorbitar por sí sola. Para maniobrar en el espacio, utiliza gas nitrógeno comprimido que ajusta su orientación y apunta correctamente su escudo térmico hacia la atmósfera durante la reentrada. Una vez de regreso, despliega paracaídas y ameriza en el Pacífico, donde equipos de recuperación recogen la cápsula, el escudo térmico y los paracaídas.

La FAA aprobó en mayo hasta dos vuelos de demostración para Starfall. Este fue el primero. El vehículo permaneció unido a la segunda etapa del Falcon 9 durante aproximadamente 1.5 órbitas antes de ser desorbitado y separado para la reentrada.

Para qué sirve: manufactura espacial, farmacéutica y entrega militar

El documento ambiental de la FAA publicado en mayo detalla los tres usos principales que SpaceX planea para Starfall. El primero es la manufactura en microgravedad: algunos materiales —fibras ópticas monocristalinas, ciertos fármacos, tejidos impresos en 3D— presentan propiedades superiores cuando se producen sin gravedad. Starfall recogería esos materiales después de que sean fabricados en órbita y los regresaría a la Tierra.

El segundo uso es la entrega de carga crítica de punto a punto en tiempos récord. Una cápsula lanzada desde Florida podría entregar materiales en cualquier punto del planeta en menos de una hora, siguiendo trayectoria orbital o suborbital. El cliente más obvio para este servicio es el Pentágono, que ya tiene contratos con SpaceX bajo el programa Rocket Cargo de la Fuerza Aérea para versiones más grandes de entrega punto a punto.

El tercer uso es servir como sucesor comercial de la Estación Espacial Internacional (ISS), cuyo retiro está programado para 2030. Starfall podría devolver materiales a la Tierra desde futuras estaciones comerciales sin esperar a que una nave tripulada regrese.

Qué diferencia a Starfall de otras cápsulas de retorno

SpaceX no es la primera en el mercado. Varda Space Industries ya ha completado cinco misiones de retorno orbital con sus cápsulas W-series, de aproximadamente 300 kilogramos. Outpost Space desarrolla el CarryAll, capaz de devolver hasta 10,000 kilogramos con precisión de aterrizaje de menos de 25 metros en cualquier punto de la Tierra.

Lo que distingue a Starfall es la combinación de capacidad —1,000 kilogramos— con el respaldo logístico de SpaceX, que tiene el mayor número de lanzamientos activos del mundo. La compañía puede también montar múltiples cápsulas Starfall en un solo vuelo de Starship, lo que reduciría costos por kilogramo de forma significativa una vez que la tecnología madure.

La FAA aprobó inicialmente solo dos vuelos de demostración. Si los resultados confirman la capacidad de reentrada controlada y recuperación, SpaceX podrá solicitar licencias para misiones operativas. La segunda demostración no tiene fecha confirmada.

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