El U.S. Immigration and Customs Enforcement's (ICE) está explorando la posibilidad de arrendar 249 espacios de estacionamiento en el centro de Boston para estacionar vehículos usados en operaciones federales de inmigración, según un aviso público emitido por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) el mes pasado.
El aviso busca un propietario que pueda ofrecer espacios contiguos en el distrito financiero de la ciudad, bajo un contrato de arrendamiento de entre tres y cinco años. Las autoridades federales insisten en que se trata únicamente de un estudio de mercado, no de una decisión final. Sin embargo, Boston es una de 14 ciudades incluidas en este esfuerzo a nivel nacional —la única del noreste del país— y la solicitud de 249 espacios es la segunda más grande del país, después de Englewood, Colorado.
Las propuestas de propietarios debían presentarse antes del 8 de agosto. Si ICE recibe suficientes respuestas, el siguiente paso sería emitir una solicitud formal, evaluar propuestas y firmar un contrato, un proceso que podría tomar varios meses. Si el plan avanza, los vehículos de ICE podrían empezar a ocupar los espacios a inicios de 2027.
La oposición local
La noticia generó una respuesta rápida de funcionarios locales y estatales. El Concejo Municipal de Boston aprobó el 7 de agosto una resolución de emergencia pidiendo a la ciudad explorar todas las vías posibles para oponerse al arrendamiento propuesto.
La concejala Ruthzee Louijeune, quien en febrero votó en contra de que ICE opere en propiedad municipal, calificó el esfuerzo de "reprochable" y afirmó que la propiedad pública de la ciudad no está disponible para las operaciones de la agencia.
Mientras tanto, la gobernadora Maura Healey firmó este mes la ley PROTECT Act, que limita los lugares donde ICE puede operar en Massachusetts.