Los Red Sox tenían 24 entradas sin anotar una carrera y parecían embalados a sufrir dos blanqueos en días consecutivos por primera vez en tres años, pero de pronto la energía del Fenway Park cambió.
El jardinero Ceddanne Rafaela empezó el séptimo inning con un doble. Llegó a tercera por un elevado de Wilyer Abreu y a home con un rodado de Willson Contreras. En el siguiente episodio, el venezolano Yohendrick Piñango disparó un doble con hombre en primera base que intentó llegar al plato, pero el propio Rafaela hizo un tiró desde el Monstruo Verde hasta el plato que el receptor Connor Wong atrapó y al mejor estilo de Súperman se abalanzó contra el corredor para ponerlo out y evitar una carrera que hubiera sido catastrófica.
“Hoy sentí que la energía era diferente”, respondió el infielder Caleb Durbin que después de la jugada descrita firmó el empate uniéndose con Isiah Kiner-Falefe para dar cuadrangulares consecutivos. “No quería que fuéramos barridos y tener un buen viaje (a Seattle)”.
Parecía el mejor momento de los Red Sox en el año después de igualar las acciones, pero Brandon Valenzuela pegó un doble en la apertura del noveno episodio para a Ernie Clement y darle el triunfo a los Toronto Blue Jays, quienes barrieron la serie y pusieron a los Red Sox en una racha de cuatro derrotas.
“No puedo hablar por el grupo, pero puedo hablar por mí”, soltó el pitcher abridor del jueves Sonny Gray, quien permitió tres carreras, seis hits, dos jonrones y ponchó a 4 en un esfuerzo de siete innings. “Es muy frustrante. No somos buenos. Este no es un buen equipo ahorita. Es un hecho”.
Los Red Sox se van a Colorado a jugar tres encuentros contra los Rockies después de caer en siete de los últimos ocho compromisos.
“Es difícil”, sentenció el manager interino Chad Tracy. “Estoy orgulloso de que batallamos. No tuvimos buena ofensiva al principio del juego, pero logramos esos dos swings y peleamos para regresar. Nos pusimos en una situación para ganar, pero no lo logramos”.