Si la última vez que fuiste al supermercado viste que una cajita de frambuesas costaba $18, no era solo ese supermercado. En Massachusetts los precios de la fruta están entre los más altos del país, y hay varias razones concretas que lo explican.
Los precios de la fruta en los supermercados del estado son especialmente volátiles este año, con variaciones enormes según la tienda: Desde uvas a $1,69 la libra en Stop & Shop hasta $10,95 en otros supermercados.
Massachusetts importa casi toda su fruta
Como la guerra con Irán ha afectado los precios del petróleo, el costo de transporte se refleja directamente en el precio final del consumidor. El petróleo es un insumo clave para mover todos los productos en la cadena de suministro: desde la cosecha o importación, hasta los camiones que los llevan a centros de distribución y supermercados. Cuando el precio del petróleo sube, también suben los costos de transporte y logística.
Además, Massachusetts no produce suficiente fruta para su propia población. El Estado debe importar la mayor parte de sus frutas y verduras desde California, Texas y México, lo que significa que cada libra de frambuesas recorre miles de kilómetros antes de llegar a tu canasta.
Las frambuesas y moras que hoy aparecen en los supermercados locales provienen casi exclusivamente de México.
Los precios de la fruta en el Boston Terminal Market en 2026 registran ligeras alzas o una oferta más limitada según la categoría y la disponibilidad. Según el informe del USDA del 13 de marzo de 2026, los precios al por mayor cambian significativamente según el tamaño, la calidad y el origen de cada producto, incluyendo berries, cítricos, manzanas, aguacates, uvas y melones. Los datos del USDA indican que el precio mayorista de las frambuesas en Boston ha aumentado cerca de un 40% desde enero.
Energía cara, refrigeración cara, precios más altos
Massachusetts tiene algunas de las tarifas eléctricas más altas del país, y eso impacta directamente a los supermercados, que dependen de refrigeración constante para conservar los productos. Estos costos de energía terminan, en muchos casos, trasladándose al consumidor.
En el caso de las berries, los expertos señalan que son productos de alto mantenimiento: requieren refrigeración continua incluso durante el transporte y son altamente perecederos. Todo esto ayuda a explicar por qué Boston y sus alrededores sienten la inflación alimentaria con más intensidad que otras ciudades del país.
Qué puedes hacer ahora
Los analistas del sector proyectan que los precios al por menor de la fruta fresca aumentarán apenas un 0,2% durante todo 2026, según el portal especializado FreshFruitPortal. Eso significa estabilidad, no más subidas bruscas.
Si la fruta fresca se salió de tu presupuesto, hay alternativas prácticas. La fruta congelada conserva la mayoría de sus nutrientes y cuesta significativamente menos que la fresca en este momento. Las frutas de temporada que sí se producen en la región, como las manzanas almacenadas del otoño pasado, siguen siendo más accesibles que las bayas importadas.
Y si puedes esperar unas semanas, los mercados de agricultores locales comienzan a abrir en mayo y junio en ciudades como Boston, Somerville, Chelsea y Lawrence. La fruta cultivada en Massachusetts no solo es más fresca, sino que históricamente resulta más barata que la de supermercado en temporada.