Residentes de Boston protestaron en el “March For Our Lives” en contra la violencia armada. Foto: Rosanna Marinelli.
Residentes de Boston protestaron en el “March For Our Lives” en contra la violencia armada. Foto: Rosanna Marinelli.

Enojo, tristeza, miedo y esperanza fueron los sentimientos que abordaron la “Marcha Por Nuestras Vidas” o en inglés “March For Our Lives” el día sábado 11 de junio, en Boston. Las personas y las comunidades afectadas por la violencia armada fueron la principal misión de la marcha. Tras innumerables incidentes alrededor del país, el movimiento liderado por jóvenes, invita a promover la participación cívica, la educación y la acción directa a detener el uso inapropiado de las armas de fuego.

La campaña inició en el 2018 con la primera marcha en Parkland, Florida, luego del tiroteo en la escuela secundaria Marjory Stoneman. A raíz de las recientes tragedias en Uvalde, Texas y Buffalo, Nueva York, continuó sus esfuerzos motivando a miles de manifestantes a salir el sábado a las calles en distintas ciudades, para exigir al Congreso a tomar medidas sobre el tema.

La protesta en Boston se llevó a cabo en Christopher Columbus Waterfront Park, comenzando alrededor de las 3 pm hasta las 5 de la tarde. Angelica Fontes, organizadora comunitaria de la Coalición de Massachusetts para Prevenir la Violencia Armada, explicó la importancia del lugar en el que se reunieron. “Estamos en el parque Cristóbal Colón y originalmente en la tierra de los pueblos indígenas. Comprender la historia del colonialismo nos ayuda a reconocer la forma en que históricamente la violencia sigue aún presente hasta el día de hoy. Colón será hoy y siempre, un recuerdo constante de la comunidad indígena, negra y otras de color que presentaron retos en el pasado”, comentó a la audiencia.

Los gritos del pueblo diciendo: “¡DEMANDAMOS ACCIÓN!” dio inicio a la lucha del establecimiento de comunidades seguras, saludables y prósperas. Foto: Rosanna Marinelli.

Fontes agregó, “se han hecho cambios, pero todavía hay niños han caído como víctimas y los que están en el poder no han hecho lo suficiente para mantenerlos seguros. Desde Washington DC hasta cada capital estatal, líderes eligen leyes de armas en lugar de salvar vidas. Nadie se salva en estas epidemias violentas, mucho menos las comunidades de color. Somos la generación de la violencia armada”.

Los gritos del pueblo diciendo: “¡DEMANDAMOS ACCIÓN!” dio inicio a la lucha del establecimiento de comunidades seguras, saludables y prósperas.

“También estamos aquí por esas tragedias e historias que nunca llegaron a los titulares nacionales. Esto es para nuestros jóvenes. Las desigualdades estructurales son las mismas que impulsan y aumentan la violencia armada”, finalizó.

Justin Meszler, tiene apenas 18 años. Se graduó recientemente de Sharon High School y forma parte de los organizadores de la “Marcha Por Nuestras Vidas”. Tiene como misión movilizar el poder de la generación Z para tomar acción en los temas que más impactan la sociedad. “Me encuentro tan emocionado y a su vez, humillado. Se me rompe el corazón por estar aquí con todos ustedes. En el 2018, yo era un estudiante de octavo grado que marchaba en el Boston Common con muchos de ustedes. Es doloroso que tengamos que volver aquí cuatro años después. Que una Marcha por nuestras vidas no fue suficiente. Lamentablemente, los tiroteos en Buffalo y en otros lugares fueron impactantes, pero no inesperados”, añade que más de 200 tiroteos masivos se han presentado en lo que lleva el año 2022. “Nuestros funcionarios electos pueden anticiparse a los hechos y aun así han optaron por no hacer nada”, manifestó el activista.  

Según Leon Smith, director ejecutivo del centro de Ciudadanos por la Justicia Juvenil (CFJJ, por sus siglas en inglés), el cambio comienza apoyando a los niños que se encuentran en un periodo de autodescubrimiento y que requieren de servicios de ayuda y orientación para afrontar sus problemas. “Debemos promover políticas que beneficien la seguridad pública centrándose en la rehabilitación, necesidades mentales y de comportamiento a temprana edad”, expresó a todos los protestantes. Desde 1994 la organización CFJJ, ha trabajado en reformar la justicia juvenil y otros nuevos sistemas de servicio.

La manifestación contó con la presencia de figuras políticas como Eric Lesser, senador estatal del área metropolitana de Springfield, Massachusetts y candidato a gobernador, quien compartió con El Planeta: “Estoy cansado de mostrar mi apoyo a la seguridad de las armas. Esto tiene que terminar. Necesitamos marchar por nuestras vidas, proteger a nuestras familias y nuestras comunidades. Exijo legislación sobre seguridad de armas, ahora”.

“March For Our Lives”, sigue en el camino al cambio ayudando a registrar a nuevos votantes. En el Día Nacional del Registro, ayudaron a 800,000 residentes, lo que estableció un récord en la cantidad de personas registradas en un solo día. En búsqueda de la justicia, el movimiento hace un llamado a la administración, a todos los líderes y a legisladores para que se establezca una estrategia nacional a combatir la violencia armada a través de medidas administrativas y apoyo financiero.

Tanisha Sullivan, candidata a secretaria de estado en Massachusetts, asistió al “March For Our Lives”. Foto: Rosanna Marinelli.

Tanisha Sullivan, candidata a secretaria de estado en Massachusetts, también asistió a la jornada. “Necesitamos ser más proactivos y asegurarnos que existan políticas vigentes para proteger y asegurar a todos. Es por ello que es importante la participación de los votantes en las próximas elecciones. Nuestro voto determina a quién elegimos, qué leyes se aprueban y cuáles acciones se ejecutan. Tenemos que registrarnos para votar. Somos nosotros los que tenemos que elegir a líderes que hagan lo correcto”, agregó Sullivan.

Durante la protesta se sugirió una legislación sobre armas más estricta, como verificaciones de antecedentes universales, elevar la edad para poseer un arma a 21 años y prohibir los rifles de asalto.

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