Activistas locales presionan para que se apruebe una ley que permita a los inmigrantes indocumentados obtener licencias de conducir en Massachusetts. Foto: Tibisay Zea.

Después de casi 2 décadas, la Cámara de Representantes aprueba proyecto de ley en una histórica votación.

Esta es una victoria histórica celebrada tanto por la coalición a favor de las licencias, como por activistas y personas indocumentadas; después de una lucha de casi 2 décadas y por una votación de 120 contra 36, finalmente se aprueba en la Cámara de Representantes el proyecto de ley conocido como Ley de Movilidad Laboral y Familiar (Work and Family Mobility Act), que permitiría el acceso a las licencias de conducir para todos los residentes de Massachusetts, independientemente de su estatus migratorio.

El siguiente paso es el visto bueno del Senado -quienes apoyan este proyecto de ley, están optimistas- y, finalmente, la firma del gobernador. Al cierre de esta edición se esperaba que la votación en la Cámara de Senadores, se realice en los próximos días.

La presidenta del Senado, Karen E. Spilka apoya el proyecto de Ley de Movilidad Laboral y Familiar, ella dijo: “las personas y las familias merecen sentirse seguras y las licencias de conducir para todos los residentes estatales calificados son buenas para nuestra economía y seguridad pública”. También afirmó ser partidaria de esta medida desde hace mucho tiempo por ser nieta de inmigrantes.

“No podemos exagerar nuestra alegría, orgullo y gratitud por la histórica votación de hoy en la Cámara de Representantes de Massachusetts. La aprobación del proyecto de Ley de Movilidad Laboral y Familiar en la Cámara, mueve a todos los residentes del estado hacia una mayor seguridad vial, una mejor salud pública y una economía más dinámica, al tiempo que ofrece la posibilidad de un cambio transformador para los inmigrantes indocumentados en todo el estado”, afirmaron los líderes de las organizaciones que copresiden la coalición, la directora ejecutiva del Centro de Trabajadores de Brasil, Lenita Reason y la vicepresidenta del sindicato 32BJ SEIU, Roxana Rivera.

La fiscal general de Massachusetts y candidata a la gobernación, Maura Healey, también se pronunció al respecto: “Estoy orgullosa de apoyar la Ley de Movilidad Laboral y Familiar, esta propuesta tiene sentido, es buena para la seguridad pública, buena para nuestra economía y buena para nuestros residentes inmigrantes que deben tener la posibilidad de manejar para ir a sus trabajos, las escuelas y los supermercados sin miedo. Estoy feliz de ver este proyecto avanzar y estoy agradecida con los defensores, legisladores y con los líderes públicos que han trabajado tanta fuerte para llegar a este punto”.

Leyes similares han sido aprobadas en otros 16 estados y el Distrito de Columbia. Pero en Massachusetts había sido una batalla cuesta arriba.

La iniciativa fue presentada por primera vez en 2007 por el entonces representante estatal y exalcalde de Boston, Marty Walsh. Fue aprobada hace dos años por el Comité de Transporte, pero no avanzó más allá de eso.

Sin embargo, este año, durante la votación del miércoles 16 de febrero, en la Cámara de Representastes es la primera vez que lográ llegar tan lejos.

El gobernador Charlie Baker se ha opuesto a proyectos de ley similares en el pasado. Baker ha expresado su preocupación de que entraría en conflicto con las regulaciones federales del Real ID.

«El gobernador Baker apoya las leyes existentes en Massachusetts, promulgadas de manera bipartidista, que garantizan el cumplimiento con los requisitos federales del Real ID y permiten obtener una licencia a quienes demuestran una presencia legal en los Estados Unidos», dijo en un comunicado.

Sin embargo, esta vez, el proyecto de ley resuelve la inquietud planteada por el gobernador y aclara que los inmigrantes indocumentados solo podrían acceder a una licencia estándar y no al Real ID.

«Los cambios a la ley actual serían mínimos y Massachusetts continuaría cumpliendo con las regulaciones federales del Real ID», dijo Pablo Ruiz del sindicato SEIU 32BJ.

Cuando se pidió una aclaratoria, la oficina del gobernador respondió que Baker no desea agregar más comentarios.

Durante una entrevista, el representante y presidente del Comité de Transporte, William M. Straus, se mostró confiado y dijo que él no asume que el gobernador rechazará la propuesta esta vez. “Él la leerá y verá las garantías de seguridad pública que ofrece este proyecto de ley (…) le enviaremos el proyecto de ley esperando tener el apoyo del gobernador”.

Quienes están a favor de esta iniciativa argumentan razones de seguridad y salud pública.

“Cuando todos aprenden las mismas reglas de tránsito, pasan el mismo examen, obtienen una licencia, registran y aseguran su vehículo, esto significa mayor seguridad para todos”, agregó Ruiz.


En Connecticut, donde se implementó una ley similar en 2015, los accidentes de tránsito de tipo hit-and-run (choque y huída), disminuyeron en un 9% entre 2016 y 2018, según el Connecticut Crash Data Repository. Tiago Prado, quien dirige BRZ Insurance, una compañía aseguradora en Massachusetts, dijo que si los accidentes disminuyen, los precios de las primas serán ajustados de acuerdo con eso para todos los conductores del estado. “Será más seguro para todos y las primas van a disminuir”, dijo.

El jefe de policía de Chelsea, Brian Kyes, quien preside la Asociación de Jefes de Policía de Massachusetts (MMCCPA), dijo que la Ley de Movilidad Laboral y Familiar ayudará a generar confianza entre los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y “las personas honestas que contribuyen al éxito de nuestras comunidades”.

La jefa de policía de Northampton, Jody Kasper, quien es también miembro del grupo, dijo que este proyecto de ley facilita el trabajo policial. “Todos hemos estado en esas situaciones en las que hemos tenido que detener estos conductores en la carretera”, dijo refiriéndose a los indocumentados que son detenidos por agentes de policía. “No queremos este nivel de estrés elevado, que es completamente innecesario. Si no tenemos (la identidad de alguien), simplemente nuestro trabajo se hace mucho más difícil”, dijo Kasper.

Los expertos en salud también mencionaron los determinantes sociales de la salud como un factor para apoyar la propuesta. La Dra. Elizabeth Eagleson, médica de atención primaria en el Centro de Salud Baystate Brightwood en Springfield, dijo que muchos de sus pacientes indocumentados han sido desplazados a áreas remotas donde el transporte público es precario, por lo que tuvieron que retrasar sus dosis de la vacuna contra el COVID-19. “Se convierte en un problema de salud pública”, comentó.

Mientas que, por otro lado, quienes se oponen al proyecto de ley, argumentan que aquellos que ingresaron ilegalmente a los EE.UU. no deberían recibir una licencia estatal oficial y creen que podría conducir a actividades fraudulentas.

Otra interrogante que ha surgido es si agencias federales de inmigración podrían tener acceso a información sensible de indocumentados. Pero los activistas explicaron que este proyecto de ley impide que el RMV comparta los registros de conductores indocumentados con las agencias federales, a menos que exista una orden judicial.

Se estima que más de 200,000 inmigrantes en Massachusetts son indocumentados. Con la Ley de Movilidad Laboral y Familiar, entre 41,000 y 78,000 de estos residentes, obtendrían licencias dentro de los primeros tres años de implementación, según el Centro de Políticas y Presupuesto de Massachusetts.

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