El gobernador Charlie Baker dijo el martes 25 de enero que buscará un amplio paquete de exenciones fiscales para trabajadores de bajos ingresos, inquilinos y personas mayores. Una medida que podría llegar a definir sus últimos meses en el cargo.

“Le hemos pedido a la gente de Massachusetts que haga mucho en los últimos años”, dijo Baker a cientos de asistentes que se reunieron en el Hynes Convention Center. “Es hora de invertir en las familias de Massachusetts, para devolverles parte de los ingresos fiscales que generaron a través de su arduo trabajo”.

Entre las propuestas más ambiciosas nombradas por el gobernador se encuentra la de «eliminar los impuestos sobre la renta» para los 230,000 contribuyentes que reciben los sueldos más bajos del estado. Para Baker, esta un una forma de suavizar el impacto de los impuestos sobre aquellos que se esfuerzan por pagar necesidades como alimentos, vivienda y el transporte ante el aumento de los precios.

El gobernador también señaló que buscaría duplicar las ayudas en el pago de impuestos para las personas con hijos y dependientes; ofrecer a los inquilinos una «reducción de impuestos más grande» en sus pagos mensuales; y dar a las personas mayores un descuento en los impuestos a la propiedad y “hacer que nuestro impuesto a la propiedad sea más competitivo con el resto del país”.

De momento, no se conocen mayores detalles acerca de los anuncios, por lo que no es posibles determinar cuánto podrían ahorrar los residentes en pagos tributarios. 

Pero a simple vista, parecen representar los cambios fiscales más radicales que Baker ha buscado desde que asumió el cargo en enero de 2015.

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