Por Rafael Ulloa
Los cineastas Ryan Flek y Anna Boden, conocidos en el mundo del cine independiente por la película Half Nelson, visitaron Boston para promocionar Sugar, su más reciente filme. En Sugar, los directores siguen la transición de Miguel Santos (apodado Sugar o Azúcar), un talentoso jugador de béisbol que recibe la oportunidad de dejar el campamento de béisbol en su natal República Dominicana y apostar por el sueño de las ligas mayores en Estados Unidos.
-En Sugar, ustedes nos transportan desde la República Dominicana a los EEUU ¿Qué nos pueden decir de este viaje en el que se embarca el protagonista y en qué se basaron para esa historia?
-Queríamos contar la historia de Miguel, un beisbolista joven que llega a los Estados Unidos y es despojado de ese territorio familiar al que estaba acostumbrado en República Dominicana. Miguel trata de hacer conexiones durante su pasantía por las ligas menores en Iowa, pero no cuadran. Tampoco logra su sueño de avanzar como beisbolista, pero al final al menos logra convertirse en parte de una comunidad en Nueva York, una ciudad que le es más familiar por su población latina.
Nos inspiramos en lo que encontramos cuando hacíamos investigación para el filme en Nueva York. Fuimos al parque de béisbol Roberto Clemente en el Bronx y resultó que casi todos los que jugaban en este lugar habían pasado por las ligas menores y muchos tenían historias muy parecidas a la de Miguel. Conocimos ex beisbolistas que ahora trabajaban manejando un camión de distribución de papas fritas o atendiendo en un restaurante.
-En la película, Miguel comienza con un sueño bastante difícil de alcanzar, pero lo cambia por otro. ¿Es un fracasado, un héroe o un poco de ambos?
-Miguel quería venir a los Estados Unidos con un sueño americano muy especifico, jugar béisbol y convertirse en una superestrella millonaria. Sin embargo, en Iowa él cambia y se da cuenta que su sueño americano es otro, conseguir un trabajo, buscar integrarse a una comunidad y llevar una vida decente en los Estados Unidos con la que pueda enviar algo de dinero a su familia.
El personaje de Miguel es un ser humano. No es más que un hombre que trata de triunfar en el béisbol, pero triunfa en algo diferente. Definitivamente no es un héroe. Ya todos hemos visto las películas en donde el beisbolista llega a las grandes ligas y triunfa. Nosotros queríamos contar otra historia.
-¿En su opinión cuales son los factores mentales y emocionales que más afectan al personaje, quien está físicamente preparado para jugar?
-La razón número uno es el inglés, pero más que eso, lo que afecta la experiencia de Miguel es la falta de una comunidad a su alrededor con la que se pueda comunicar y compartir. En Bridgetown, Iowa, donde Miguel es enviado a jugar para el equipo The Swing, él no tiene nada de lo que tenía en la República Dominicana, y las pocas conexiones que va haciendo se van marchando.
-¿Hay falta de preparación en los campamentos de béisbol en República Dominicana para amortiguar el choque de culturas cuando los peloteros vienen a los Estados Unidos?
-En los campamentos en República Dominicana, estos chicos están jugando béisbol todo el día y se preparan aprendiendo un poco de inglés, principalmente relacionado al béisbol. Ellos se enfocan en el béisbol porque es su pasaporte de salida de la is