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Inseguridad en México también es problema estadounidense

Por Marcela García

En vísperas de la visita del presidente Barack Obama a México – su primera a un país latinoamericano desde que tomó posesión de su cargo – los estudiantes mexicanos de Harvard University realizaron un simposio sobre crimen e inseguridad titulado «México: ¿Qué tan serio es el problema?» Por cinco días, los estudiantes y la comunidad general latina del área de Boston, escuchó a importantes voces mexicanas, como Denise Dresser y Alejandro Martí, discutir los problemas mexicanos como el narcotráfico, los secuestros y la violencia, y su repercusión en el vecino del norte.

«Yo quisiera que Obama de instrucciones inmediatas para evitar ya el tráfico ilegal de armas, que no cualquier persona pueda comprar un arma aquí en Estados Unidos», dijo el empresario Alejandro Martí en entrevista con El Planeta posterior a su conferencia magistral.

Martí, después de haber vivido en carne propia la impunidad del crimen en México (su hijo Fernando, de 14 años, fue secuestrado y asesinado el verano pasado), ha venido impulsando un movimiento social y de presión pública sin igual contra la inseguridad en México. Entre sus acciones (marchas multitudinarias, apoyo a legislaciones para reestructurar el sistema judicial mexicano, entre otras), está la creación del Sistema de Observación para la Seguridad Ciudadana (SOS, siglas que también representan: Sumar, Observar y Saber exigir), un organismo que pretende promover la denuncia de inseguridad en México, en donde solamente el 11% de los crímenes son reportados.

Sobre las prioridades del actual gobierno estadounidense, Martí ofreció una analogía, que si bien simplista, puso en evidencia el potencial problema que representa para Estados Unidos la violencia en México.

«Si en la esquina de mi casa, a cuatro o seis casas, se está quemando una casa que se llama Irak, y a otras dos cuadras se está quemando otra, pero la de mi vecino de al lado se está quemando, y no solo eso sino que ya veo humo en mis paredes, yo cambio mis prio ridades», explicó Martí. «Primero toco lo que afecta la sala de mi casa. El problema de la delincuencia en nuestro país es un problema que ya está en los estados del sur norteamericanos».

El problema del narcotráfico, dijo Martí, va de sur a norte pero también de norte a sur, pues los carteles adquieren sus armas en EE.UU.

«La venta de armas no está permitida en mi país», dijo el empresario, quien recientemente fue entrevistado para el programa 60 Minutes por el periodista Anderson Cooper. «Se mandan a México más de 2,000 armas diarias desde aquí». (Ver gráfica.)

MÉXICO, ESTADO INFILTRADO, NO FALLIDO
En otra conferencia magistral, la destacada politóloga, escritora y columnista mexicana Denise Dresser también se refirió a la impunidad reinante en México y a sus fallidas estructuras sociales, políticas y judiciales que hacen que el crimen abunde.

«México es un país en donde el último lugar al que llamas si eres una víctima es a la policía», expresó Dresser. «El 98% de los crímenes no son resueltos o castigados».

Dresser además explicó que como meta se necesita más que la simple destrucción de los carteles para eliminar la violencia. «Necesitamos construir un verdadero estado de derecho, fortalecer nuestras instituciones y crear mercados competitivos en nuestra economía». A pesar del escenario sombrío y pesimista que Dresser pintó durante la primera hora de su conferencia, quiso dejar en claro que para México no todo está perdido.

«México no es un estado fallido, sino infiltrado», explicó la politóloga, quien estudió en la Universidad de Yale. «Ne

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