Massachusetts restringe vender, poseer o distribuir kratom en cualquiera de sus formas en Massachusetts, luego de que una orden de emergencia de la gobernadora Maura Healey entrara en vigor este mes de agosto.
La sustancia se vendía sin ninguna supervisión en tiendas de conveniencia, gasolineras y smoke shops de todo el estado, algo que preocupaba a las autoridades por el riesgo para menores y para personas que no sabían exactamente qué estaban comprando.
Qué establece la orden de emergencia
El comisionado del Departamento de Salud Pública de Massachusetts, Dr. Robbie Goldstein, firmó el pasado 13 de agosto una orden que clasifica temporalmente todas las formas de kratom como sustancia controlada de "Schedule I", la misma categoría que la ley estatal usa para la heroína, el LSD y el éxtasis. La medida entró en vigor hoy, tras un período de aviso de 14 días, y se mantendrá vigente hasta por un año.
La orden le da a las juntas de salud locales y a otros funcionarios municipales autoridad directa para retirar el kratom de los estantes de las tiendas. Vender el producto sin el registro estatal de sustancias controladas que ahora exige la ley puede resultar en cárcel o multa para los comercios que sigan ofreciéndolo.
Qué es el kratom y por qué preocupa a las autoridades
El kratom es una planta originaria del sudeste asiático que contiene mitraginina y 7-hidroximitraginina (7-OH), compuestos que, según la dosis, pueden producir efectos similares a los de un estimulante o a los de un opioide. Se vendía en polvo, tabletas, cápsulas, gomitas y tiras disolubles, y su potencia variaba tanto de un producto a otro que, según el estado, era casi imposible para el consumidor saber qué tan fuerte era lo que estaba comprando.
La gobernadora Healey dijo en el comunicado oficial que productos peligrosos de kratom se vendían en tiendas de todo el estado con muy poca supervisión, y que muchas personas, incluidos menores de edad, no tenían forma de saber qué compraban ni qué tan potente era. El Dr. Goldstein, por su parte, explicó que el kratom es cada vez más usado por jóvenes y adultos que muchas veces desconocen los riesgos, entre ellos sobredosis, dependencia y otras consecuencias graves para la salud.
El uso de kratom se ha asociado con convulsiones, alucinaciones, psicosis y síntomas de abstinencia parecidos a los de los opioides. El riesgo de sobredosis aumenta cuando se combina con opioides, alcohol o benzodiacepinas, o cuando el producto contiene sustancias no declaradas en la etiqueta.
Qué hacer en caso de sobredosis o dependencia
Si alguien que consumió kratom deja de respirar o su respiración se hace muy lenta, se debe administrar naloxona de inmediato. El medicamento está disponible sin receta médica en farmacias y en varios comercios de Massachusetts. En Worcester, por ejemplo, el uso amplio de naloxona ayudó a reducir a la mitad las muertes por sobredosis en los últimos años, según contó El Planeta el año pasado.
Quienes necesiten ayuda para sí mismos o para un familiar por dependencia o síntomas de abstinencia relacionados con el kratom pueden llamar o enviar un mensaje de texto con la palabra "HOPE" al 800-327-5050, la línea estatal de ayuda para trastornos por uso de sustancias, disponible las 24 horas los siete días de la semana. El sitio mass.gov/kratom también ofrece información sobre cómo reconocer una sobredosis y acceder a tratamiento.
La medida cuenta con el respaldo de varios jefes de policía del estado y de la Asociación de Juntas de Salud de Massachusetts, que llevaban meses señalando que el kratom se había vuelto cada vez más accesible para jóvenes en tiendas de conveniencia, sin ningún tipo de control.