Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo en Estados Unidos cayeron a 187,000 durante la semana que terminó el 18 de julio, una baja de 22,000 respecto a la semana anterior y la cifra más baja desde septiembre de 1969, según datos del Departamento de Trabajo publicados el jueves. Es un mínimo de casi 57 años.
El número quedó muy por debajo de lo que esperaba el mercado. La mediana de los economistas consultados por Bloomberg apuntaba a 210,000 solicitudes, así que el resultado sorprendió a la baja y reforzó la idea de que el mercado laboral se mantiene estable pese a las señales de enfriamiento en otras partes de la economía.
Qué mide el dato de solicitudes iniciales de desempleo
Las solicitudes iniciales cuentan a las personas que piden por primera vez el subsidio por desempleo tras perder su trabajo. Los economistas las usan como un termómetro semanal de los despidos: cuando suben, indican que las empresas están recortando personal; cuando bajan, apuntan a que las compañías retienen a sus trabajadores.
La cifra de 187,000 marca justamente eso. El nivel de despidos permanece contenido, en un rango que los analistas asocian con un mercado laboral sólido. Antes de esta semana, las solicitudes se habían mantenido en niveles históricamente bajos durante buena parte del año.
Las solicitudes continuas también bajaron
El otro dato relevante son las solicitudes continuas, que cuentan a quienes ya reciben el subsidio por más de una semana y funcionan como un indicador de qué tan rápido las personas desempleadas consiguen un nuevo empleo. Esa cifra bajó a 1.796 millones en la semana que terminó el 11 de julio, su nivel más bajo en seis semanas.
La combinación es la que interesa a los analistas: pocos despidos nuevos y una ligera mejora en la recontratación. Aun así, algunos economistas advierten que las cifras semanales pueden ser volátiles en verano, cuando los cierres temporales de plantas automotrices y los ajustes estacionales distorsionan los datos.
Qué significa para la economía y la Reserva Federal
Un mercado laboral firme complica el panorama para la Reserva Federal, que vigila el empleo y la inflación al momento de decidir sobre las tasas de interés. Datos de desempleo tan bajos sugieren que la economía no se está debilitando tan rápido como para forzar recortes agresivos de tasas.
Para los trabajadores, la lectura es mixta. Los despidos bajos dan estabilidad, pero un mercado con poca rotación también significa menos vacantes nuevas y menos margen para negociar aumentos o cambiar de empleo. La foto completa del mercado laboral llegará con el próximo reporte mensual de empleo, que incluye la tasa de desempleo nacional y la creación de nóminas.