El gobierno federal debe aprobar su presupuesto antes del 30 de septiembre o entrará en un cierre, y un grupo de senadores republicanos quiere condicionar ese acuerdo a la aprobación de la SAVE Act, la ley que exigiría prueba de ciudadanía para registrarse a votar. La estrategia divide al propio partido.
Varios senadores alineados con el presidente Donald Trump están dispuestos a sumar la ley a la extensión presupuestaria que debe pasar antes de la fecha límite. Trump advirtió que habrá otro cierre si el Senado no elimina el filibuster para aprobarla sin votos demócratas.
Qué es la SAVE Act y qué exige
La Safeguard American Voter Eligibility Act obligaría a presentar una prueba documental de ciudadanía para registrarse a votar en elecciones federales. Sus defensores la presentan como una medida de integridad electoral; sus críticos advierten que podría complicar el registro de millones de votantes, incluidos ciudadanos naturalizados que no siempre tienen a mano los documentos requeridos.
La Cámara de Representantes ya votó una versión del financiamiento del gobierno con la SAVE Act como condición. El choque se trasladó al Senado, donde el cálculo de votos es más complicado.
Por qué algunos republicanos se oponen
El obstáculo principal es el umbral de 60 votos del Senado. Aunque los republicanos controlan el Congreso, necesitarían apoyo demócrata para superar un filibuster, y el líder de la mayoría, John Thune, ha dicho que no hay votos suficientes para eliminarlo.
El senador Thom Tillis, republicano de Carolina del Norte, es una de las voces en contra. Advirtió que no hay tiempo de implementar la ley antes de las elecciones del 3 de noviembre y que intentarlo sería un error de consecuencias graves.
"Si lo intentáramos, seríamos responsables de una de las decisiones más confusas y peligrosas salidas de este cuerpo justo antes de una elección", dijo Thom Tillis, senador republicano por Carolina del Norte
Qué pasa antes del 30 de septiembre
Si el Congreso no aprueba una ley de financiamiento antes de esa fecha, las agencias federales entrarían en cierre, con suspensión de servicios y de pagos a cientos de miles de empleados públicos. Un acuerdo de corto plazo, conocido como continuing resolution, es la vía habitual para ganar tiempo mientras se negocia.
El desenlace depende de si los republicanos insisten en atar la SAVE Act al presupuesto o la separan para evitar el bloqueo. Las próximas semanas de negociación en el Senado definirán si el país evita un nuevo cierre de gobierno.