La alcaldesa Michelle Wu dijo que quiere convertir en permanente la extensión del horario de cierre de bares y restaurantes hasta las 3 a.m., una medida temporal que Massachusetts habilitó este verano para aprovechar el Mundial, Sail Boston y las celebraciones del aniversario 250 de Estados Unidos.
En una entrevista en Boston Public Radio de GBH el miércoles, Wu dijo que la extensión horaria no ha generado incidentes de seguridad y que los negocios locales han reportado ganancias importantes, por lo que espera convencer a los legisladores estatales de mantenerla de forma permanente.
Una prueba de verano que la ciudad no quiere terminar
La ley estatal que permite el horario extendido está vigente hasta el 31 de julio y depende de que cada municipio decida participar. En Boston, cerca de 200 bares y restaurantes ya fueron aprobados para vender alcohol una hora adicional, hasta las 3 a.m., en lugar del horario habitual de las 2 a.m.
La ciudad también habilitó dos distritos sociales al aire libre donde se puede consumir alcohol en la calle, uno cerca de Faneuil Hall en el histórico Blackstone Block y otro en Temple Place, en Downtown Crossing.
Wu calificó ambos distritos como un éxito.
El concejal Worrell impulsa el cambio permanente
El concejal Brian Worrell presentó a finales de junio una petición de home rule para que Boston pueda mantener el horario de 3 a.m. de manera permanente, más allá del piloto de este verano.
Los concejales Julia Mejia, Ruthzee Louijeune, Liz Breadon, Miniard Culpepper, Sharon Durkan, John FitzGerald, Enrique Pepén, Henry Santana y Ben Weber se sumaron como copatrocinadores.
El Concejo Municipal remitió la propuesta al Comité de Operaciones Gubernamentales para una audiencia. Si el Concejo la aprueba, la petición todavía necesitaría el visto bueno de la Legislatura estatal y de la gobernadora Maura Healey, un proceso que suele tomar más tiempo.
La policía y algunos concejales se oponen
La Boston Police Patrolmen's Association, el sindicato más grande de policías de la ciudad, criticó la propuesta y argumentó que un mayor consumo de alcohol está asociado a más delitos y violencia.
El concejal Ed Flynn también se opone, y señaló que una hora adicional de venta de alcohol sobrecargaría a un departamento de policía que ya enfrenta un aumento reciente de delitos violentos, además de que la Junta de Licencias de Boston aprobó el horario extendido sin antes realizar audiencias con los vecindarios afectados.
El debate llega en medio de un impulso más amplio para flexibilizar las estrictas leyes de alcohol de Massachusetts, uno de los pocos estados que todavía prohíbe el happy hour.