To read this article in English in WBUR, click here.
Miles de residentes de Massachusetts están a punto de perder la cobertura de seguros para potentes medicamentos para bajar de peso que les han ayudado a controlar la obesidad cuando otros tratamientos han fallado.
La inminente pérdida de cobertura, que entrará en vigor el 1 de julio, tiene a algunos de los residentes de menores ingresos del estado —quienes dependen de Medicaid— buscando desesperadamente dinero extra para pagar los medicamentos de su propio bolsillo. Los costos son altos y suelen alcanzar hasta $450 al mes.
Algunos están buscando un segundo o tercer empleo. Otros están utilizando sus ahorros. Y hay quienes simplemente no pueden asumir el gasto adicional y temen que las mejoras en su salud y peso empeoren cuando se les acabe el medicamento.
Emily Putur contó que rompió en llanto cuando se enteró de que su receta dejaría de estar cubierta por MassHealth, el programa estatal de Medicaid en el que está inscrita.
“Es devastador”, dijo Putur, una comerciante de 37 años de North Shore. “Ahora me veo obligada a pagar de mi bolsillo y no sé cuánto tiempo podré sostenerlo”.
Los medicamentos inyectables para bajar de peso conocidos como GLP-1 se han vuelto enormemente populares en los últimos años. Según una encuesta de 2025, uno de cada cinco estadounidenses afirma haber utilizado alguna vez un GLP-1 para perder peso o tratar una condición crónica. Pero los costos están presionando los presupuestos. Las aseguradoras privadas han restringido la cobertura o añadido nuevos requisitos de aprobación, y ahora el gobierno estatal está haciendo lo mismo.
MassHealth, que cubre a aproximadamente 1.9 millones de residentes de bajos ingresos y personas con discapacidades, dejará de cubrir los medicamentos GLP-1 para la pérdida de peso a partir del 1 de julio. Funcionarios indicaron que el cambio afectará al menos a 22,000 personas. La Comisión de Seguros Grupales (Group Insurance Commission), la agencia estatal que proporciona beneficios a empleados públicos en Massachusetts, también planea dejar de cubrir estos medicamentos.
Entre ellos se encuentran Zepbound y Wegovy. Funcionarios estatales reconocen que los medicamentos funcionan, pero aseguran que ya no pueden costearlos, especialmente ante posibles recortes presupuestarios federales en los próximos años. Según el estado, la medida permitirá ahorrar $15 millones al año.
Massachusetts mantendrá la cobertura de medicamentos GLP-1 para tratar ciertas otras condiciones, incluida la diabetes.
El cambio de política ha generado molestia entre muchos pacientes y médicos. Ellos sostienen que la obesidad es una enfermedad que merece tratamientos efectivos tanto como la diabetes y otras condiciones crónicas. De hecho, controlar el peso puede reducir el riesgo de desarrollar diabetes, enfermedades cardíacas, enfermedades hepáticas y cáncer, explicó la doctora Caroline Apovian, especialista en medicina de la obesidad en Boston.
“Las compañías de seguros están practicando un sesgo y un estigma flagrante contra las personas con obesidad”, dijo Apovian, codirectora del Center for Weight Management and Wellness del Brigham and Women’s Hospital.
“Si pagamos por adelantado estos medicamentos que salvan vidas, a largo plazo reduciremos los gastos de salud: los miles de millones de dólares que gastamos en enfermedades cardíacas, diabetes, apnea del sueño y enfermedades hepáticas”, dijo.
Sin embargo, estudios sugieren que esos ahorros todavía no se han materializado.
Apovian explicó que muchos de sus pacientes con seguros privados ya perdieron la cobertura de sus medicamentos GLP-1. Cuando dejaron de tomarlos, recuperaron el peso perdido.
“Son medicamentos que se toman de manera indefinida”, afirmó. “La obesidad es una enfermedad”.
El doctor Richard Siegel, codirector del Diabetes and Lipid Center en Tufts Medical Center, dijo que la mayoría de las decenas de mensajes que recibe diariamente de pacientes están relacionados con las dificultades para acceder a medicamentos GLP-1 debido a las restricciones de las aseguradoras. Señaló que dedica horas extra cada semana intentando lograr que los pacientes obtengan aprobación para la cobertura.
“Es extremadamente frustrante”, dijo.
Algunos pacientes deciden cambiar a medicamentos menos costosos, aunque también menos efectivos. Otros optan por pagar los GLP-1 de su propio bolsillo.
“Pero creo que para la mayoría de las personas con seguro público, simplemente no es asequible hacerlo”, dijo Siegel. “Definitivamente hay problemas de equidad”.
Massachusetts estaba entre los solo 13 estados cuyos programas de Medicaid cubrían medicamentos GLP-1 para la pérdida de peso a comienzos de 2026, según la organización de investigación KFF. Pero varios estados están reduciendo esa cobertura.
El doctor Ryan Schwarz, subsecretario del programa Medicaid de Massachusetts, reconoció que la política limita el acceso a medicamentos precisamente para quienes menos pueden pagar de su bolsillo. Sin embargo, afirmó que los precios de estos medicamentos son “ridículos”.
“Esperamos que en el futuro, dado el impacto de estos medicamentos y con algunos cambios en los precios, podamos volver a ofrecer esta cobertura en algún momento”, dijo. “Pero por ahora, lamentablemente, es insostenible”.
La aseguradora privada más grande del estado, Blue Cross Blue Shield of Massachusetts, también eliminó este año la cobertura de medicamentos GLP-1 para bajar de peso porque los costos estaban elevando las primas para todos sus afiliados. Blue Cross gastó $515 millones en medicamentos GLP-1 el año pasado y estaba encaminada a casi duplicar ese gasto antes de modificar su política de cobertura.
Novo Nordisk, fabricante de Wegovy, dijo estar “sorprendida y decepcionada” por la decisión de funcionarios estatales de restringir la cobertura de GLP-1 para miembros de MassHealth, según su portavoz David McAlpine.
“Negar a los pacientes cobertura de seguros para tratamientos seguros y efectivos aprobados por la FDA para una enfermedad grave y crónica es simplemente irresponsable”, afirmó.
Un portavoz de Eli Lilly, fabricante de Zepbound, alentó a los estados a unirse a un programa piloto federal para ofrecer medicamentos para bajar de peso a algunas personas con seguro público a precios reducidos.
“Queremos asegurarnos de que las personas con obesidad que dependen de Medicaid tengan acceso a los medicamentos que necesitan, y hemos trabajado arduamente para que eso sea asequible para los estados”, dijo el portavoz.
El programa federal Medicare, que asegura a los adultos mayores en Estados Unidos, también planea probar una iniciativa para que los medicamentos para bajar de peso estén disponibles para los adultos mayores a un costo más bajo.
Pero por ahora, la mayoría de los pacientes con presupuestos ajustados enfrentan decisiones difíciles: dejar medicamentos que les han ayudado a sentirse mejor o destinar el equivalente a un pago de automóvil cada mes para poder seguir con los GLP-1.
Putur, la paciente de North Shore, contó que ha luchado con su peso durante décadas. Ha contado calorías meticulosamente y ha hecho ejercicio de forma intensa. En ocasiones, ha perdido peso solo para recuperarlo después.
Tras comenzar un tratamiento semanal con Zepbound el año pasado, Putur dijo que ha perdido 80 libras y se siente con más energía. Ya no está constantemente obsesionada con las calorías.
Putur no está lista para dejarlo. Dijo que está buscando un segundo trabajo nocturno para poder costear los $450 mensuales de Zepbound sin seguro.
“Nadie disfruta pasar la mayor parte de su tiempo trabajando”, dijo. “Pero parece la mejor opción si tengo que elegir entre eso y recuperar todo el peso que perdí”.