La alcaldesa de Somerville, Katyana Ballantyne y el fotógrafo Mario Quiroz junto a varios de los inmigrantes latinos que fueron parte de la exposición fotográfica. Foto Jeaneth D. Santana

Padres Latinos presentó el primer proyecto artístico comunitario, una exposición fotográfica en blanco y negro, donde se cuentan 10 historias latinas que fueron captadas por el lente del fotógrafo Mario Quiroz.  “Este es un proyecto colectivo que responde básicamente al hecho de que la comunidad ha experimentado tanto en los dos últimos años, el objetivo era crear imágenes que sirvieran de espejo de la experiencia del dolor, pero también de la esperanza y la tenacidad que la gente tuvo todo el tiempo, que les ayudó para salir adelante. Es un espejo que nos muestra quiénes somos”, indicó.

La exhibición de las fotografías puede ser visitada de manera gratuita, entre el 10 al 17 de junio, en el exterior de los patios de la escuela East Somerville Community School, ubicada en 50 Cross St. Somerville, MA 02145. Cuenta con el apoyo del Municipio de Somerville, el Consejo de Cultura de Massachusetts y el Consejo de Artes de Somerville.

Estas historias son una mirada a los diferentes problemas que afectan a la comunidad inmigrante en temas como educación, alojamiento, salud pública, falta de acceso a recursos, desempleo, desequilibrios sociales, racismo y discriminación. Las fotografías muestran a diez familias de la comunidad, que con sus voces comparten anécdotas entrañables de sus dificultades y su capacidad de recuperación. Es una colección de historias de valor, amor, necesidad y perseverancia. Son familias que fueron fotografiadas por la cámara de Quiroz y replicadas en entrevistas cortas de dos minutos, realizadas por miembros de la comunidad. Los textos de la exposición están disponibles en inglés, portugués y español y quedará archivado en la Biblioteca Pública de Somerville.

El acto de inauguración contó con la presencia de la alcaldesa Katyana Ballantyne, quien visiblemente emocionada compartió su historia de vida como hija adoptiva de padres inmigrantes. Nació en Grecia y creció en un orfanato, quien tuvo que superar las barreras del acento, de la comida y la cultura. Estudió en la universidad de Suffolk en Boston y en St. Michael´s College, en Vermont. Es experta en ciencias políticas y en manejo empresarial. “Gracias a mis padres adoptivos pude convertirme en la mujer que soy hoy en día”, expresó al asegurar que la visión que ella tiene desde que era una niña pequeña es crear un lugar donde la gente tenga el mismo acceso a recursos con igualdad e inclusión.

Blanca Paz junto a sus dos hijos Edgar y Francisco, asegura que después de contar su historia se siente empoderada y valorada en la comunidad. Foto Jeaneth D. Santana

Blanca Paz es una de las 10 personas fotografiadas, donde cuenta su historia y está feliz porque se siente integrada en la comunidad, que la toman en cuenta y que es importante junto a sus dos hijos, Edgar de 10 años que en septiembre irá a quinto grado, y Francisco de 7 siete, futuro alumno del segundo grado. Ambos nacieron en la isla de Nantucket, su primer lugar de residencia junto a su esposo, luego fueron a Cape Cod, Revere y finalmente Somerville. “A pesar de los problemas que uno tiene puede salir adelante, siento que no estoy sola, podemos luchar, aunque a veces tengamos baja la autoestima, tenemos que escalar, no nos podemos quedar abajo”.

Mauricio Guevara como padre se siente orgulloso que sus dos hijos sean parte de las escuelas públicas de Somerville por 17 años. Foto Jeaneth D. Santana

Mauricio Guevara Granados es un padre de El Salvador, que llegó hace 26 años a Estados Unidos y quien por más de 14 años es parte de la escuela East Somerville Community School. Tiene una niña de 17 años, que ya está en la escuela secundaria y un niño de 9 años. “Es un orgullo ser papá, pertenecer a la comunidad de Somerville, al grupo Padres Latinos y que haya sido fotografiado para contar mi historia como inmigrante”.

Pero las metas y los desafíos van más allá. Padres Latinos de las Escuelas Públicas de Somerville es una organización que nació en tiempos de pandemia, cuando la comunicación era más difícil que en cualquier otro momento. Es un grupo de ayuda mutua conformado por más de 200 padres, que hablan español y portugués. El objetivo es compartir información sobre educación, vivienda y salud. “Pero, la meta principal es proveer los recursos educacionales y culturales que necesitan los niños para poder lograr un buen rendimiento académico igual o mejor que un niño blanco. Es un apoyo comunitario a través del social media y WhatsApp, particularmente”, manifestó su fundadora, Sonia Conde, quien es médico de profesión y madre de familia, de un niño de 6 años. Recuerda que llegó, hace 10 años desde Perú, para hacer una maestría en Investigación Clínica. Sus planes de retorno cambiaron, consiguió trabajo y decidió hacer de Somerville, su nuevo hogar. “Mi verdadera vocación es servicio comunitario”, por ello cambió el hospital y las investigaciones por las pláticas entre vecinos y por la ayuda que les pueda proporcionar.

Sonia Conde, fundadora de Padres Latinos; Katyana Ballantyne, alcaldesa de Somerville y el fotógrafo Mario Quiroz, quien plasmó a través de su lente 10 historias latinas. Foto Jeaneth D. Santana

Sonia sobre todo es creyente que la educación da poder. “Es un derecho que tienen nuestros niños latinos, quienes están muy por debajo de los estándares regulares, el grupo tiene como objetivo mejorar al largo plazo esta brecha que existe entre las dos culturas”, aseveró al recordar que en diciembre del 2020 había un rumor que cada día era más fuerte sobre que las autoridades de las escuelas decían que los padres latinos se resistían a enviar a sus hijos a las escuelas. “Sentí que alguien había tomado una decisión por mi comunidad, entonces en enero del 2021 nos juntamos 12 padres latinos y decidimos formar este grupo que poco a poco fue fortaleciéndose, quien se une a este grupo encuentra información en español que está disponible en la ciudad”, expresó.

Vanesa Vela durante una manifestación de protesta en contra del desalojo de su vivienda, ella quiso ser fotografiada para que su historia de injusticia se conozca. Foto Jeaneth D. Santana

Vanessa Vela considera que Padres Latinos es un grupo que une a los papás y les ayudan a resolver los problemas y a dilucidar dudas. “Normalmente los latinos trabajamos muy duro, más horas durante todo el día, porque no ganamos mucho dinero, para pagar la renta y las facturas, por eso no nos enteramos qué pasa en la comunidad y el grupo nos ayuda mandando información, por ejemplo, si alguien no puede comprar alimentos le dicen en estos lugares puede ir a recoger comida o puedes aplicar a tales programas de ayuda”, indicó.

Vanesa vive con su madre, doña Josefa Mejía, una inmigrante salvadoreña que llegó a Somerville hace 30 años, con la idea de traer a sus hijos. Hoy vive con su hija Vanessa y su nieto de 17 años, quien estudia en las escuelas públicas de Somerville desde kindergarten. Un día recuerda Vanessa, el dueño del apartamento donde vive, llegó y le dijo que tenía que irse porque iban a construir un edificio nuevo, lo que les ha causado un excesivo estrés. “Nos habíamos dado por vencidas antes de enfrentar ninguna batalla porque no sabíamos nuestros derechos. Los inversionistas vienen tratando de incrementar su riqueza, sin pensar en la gente y el daño que conlleva un desalojo. La comunidad latina y de color somos los más vulnerables, no sabemos nuestros derechos, les tenemos miedo porque pensamos que como tienen dinero siempre van a ganar, pero busqué ayuda, me informaron sobre mis derechos, me dieron un abogado, estamos negociando que nos dejen en el edificio sin aumentarnos demasiado la renta”, puntualizó al asegurar que su entorno está en Somerville porque conoce a su gente y se sienten felices. “Esto es lo que conocemos y llamamos como nuestro hogar”.

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