El fiscal de distrito de Suffolk, Kevin Hayden, anunció el 12 de mayo una nueva iniciativa que tiene como objetivo acabar con los delitos cometidos con armas de fuego en el condado.

Se trata del “primer programa de este tipo en Nueva Inglaterra”, denominado Boston Firearm Intelligence Review Shooting and Trafficking (Boston FIRST), combina recursos locales, estatales y federales para detener el tráfico de armas ilegales que circulan hacia las calles de Boston.

Hayden indicó que Boston FIRST fortalece la capacidad de la oficina del fiscal, el Departamento de Policía de Boston y otras fuerzas del orden público locales para abordar investigaciones por tiroteos.

“Combina recursos para apuntar a los individuos responsables de inundar nuestras calles con armas y también a aquellos que las disparan activamente, lo que en última instancia conduce a la violencia sin sentido, derramamiento de sangre y tragedia en nuestras comunidades”, dijo Hayden, quien anunció la iniciativa durante una conferencia de prensa en su oficina el jueves.

Boston FIRST utilizaría la tecnología de seguimiento balístico de última generación para reducir la violencia armada al identificar la fuente de los delitos con armas de fuego y a los responsables de traficarlas en la ciudad, señaló la oficina de Hayden.

Dos agentes de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) han sido asignados a la Oficina de Estrategias Criminales de la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Suffolk como parte del programa. También se han asignado dos detectives de la policía de Boston.

Un informe de Boston FIRST Task Force mostró que, de 2019 a 2021, Boston experimentó aumentos del 5,25 % en tiroteos no mortales y del 11,5 % en tiroteos con una sola víctima.

James Ferguson, agente especial a cargo de la oficina de campo de ATF en Boston, indicó que el nuevo programa combina las fortalezas de sus socios en inteligencia, aplicación de la ley y enjuiciamiento, en un esfuerzo por resolver el crimen y prevenir la violencia armada.

La colaboración utilizará una base de datos balística federal para rastrear las armas de fuego y las pruebas balísticas incautadas durante los arrestos en Boston. Vincular el arma o las municiones a otro delito o individuo a través de la base de datos, brindará a las autoridades la capacidad de construir casos más grandes contra las personas que usan, trafican o suministran ilegalmente un arma, mencionó la oficina del fiscal.

“Estamos combinando tecnología, inteligencia y personal para convertir los arrestos callejeros en datos procesables que puedan identificar y responsabilizar a los culpables de mover grandes cantidades de armas a nuestras comunidades. Estamos orgullosos y emocionados de proporcionar un modelo de lo que debería convertirse en un estándar nacional para prevenir la violencia armada”, agregó el fiscal de distrito Hayden.

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