El gobernador Charlie Baker culminó sus primeras tareas administrativas del año visitando junto a su equipo la zona comercial de North Andover que fue afectada luego de la explosión de gas que se produjo el 13 de septiembre de 2018.
Baker, quien fue reelecto para un segundo periodo y asumió el cargo de su mandato nuevamente el pasado jueves, realizó un recorrido por los restaurantes y tiendas de North Andover, perjudicados por las explosiones que se derivaron por una fuerte presión en las tuberías que maneja la compañía Columbia Gas.
“Los clientes necesitan saber y apreciar que estas personas están operando nuevamente. Una de las cosas que sucede cuando las personas permanecen cerradas por un tiempo es que los clientes cambian sus patrones tradicionales y comienzan a frecuentar otros lugares», dijo Baker en una entrevista en Lawrence, la última parada de la gira. «Parte del trabajo de hoy fue hacer noticia sobre el hecho de que estas personas están trabajando y sus locales funcionando de nuevo».
Miles de personas se quedaron sin calefacción y servicios como consecuencia de los más de 120 incendios y explosiones en North Andover, Andover y Lawrence, que tuvo también resultado el fallecimiento de un adolescente y más de 20 personas heridas.
Para la recuperación de todas las infraestructuras afectadas, se hizo un trabajo masivo durante el cual se reemplazaron más de 43 millas de tuberías subterráneas, y se instalaron más de 5,000 nuevas líneas de servicio y 18,000 equipos y aparatos, según afirmaron las autoridades. Alrededor de 20,000 aparatos dañados fueron removidos.
El trabajo para restaurar la calefacción y el agua caliente se “completó en su mayoría” el 12 de diciembre. Todos los negocios afectados por el desastre, excepto tres, se han reabierto, informaron funcionarios locales. Columbia Gas, la empresa de servicios públicos responsable del desastre, ha pagado casi $21 millones por reclamaciones comerciales, dijo el sábado un portavoz.
Aunque la investigación federal para determinar las causas está en espera debido al cierre de gobierno, en las investigaciones preliminares se descubrió que un ingeniero cometió un error al planificar un proyecto de construcción para reemplazar tuberías subterráneas en el sur de Lawrence al no reubicar un sensor de presión crucial. Cuando el sensor faltante no pudo detectar la presión, el sistema se vio saturado de gas a alta presión, lo que provocó incendios y explosiones.
El lunes pasado, Baker firmó un proyecto de ley que exige que un ingeniero profesional certificado revise los proyectos que involucren líneas de gas a presión.