David Price estaba en deuda con los Medias Rojas y consigo mismo. Pero este miércoles hizo algo que nunca antes había logrado, y pagó en parte lo adeudado.
Price ganó un juego como abridor por primera vez en sus nueve participaciones en playoffs.
El zurdo sacó la cara cuando más contaba: contra los Astros, campeones defensores de la Serie Mundial, y delante de más de 40.000 aficionados texanos gritando a su alrededor.
Llegó al quinto duelo de la Serie de Campeonato con marca de 2-9 en postemporadas y 5.42 de efectividad en 19 salidas. Su línea final esta vez fue todo lo contrario.
Price amarró los peligrosos bates de Houston, con nueve ponches y apenas tres hits en seis innings en blanco. Su rival, Justin Verlander, fue castigado con cuatro rayitas en seis pasajes.
“Este es uno de los días más especiales que he tenido en un campo de pelota”, confesó el sureño en rueda de prensa. “Obtuvimos cuatro victorias, y eso es muy bueno. Pero queremos más”.
Los Medias Rojas ya saben que él puede ser parte de esa búsqueda, ahora en la Serie Mundial.