La Superintendente Adjunta Nora Baston creció en el área de Hyde Park en Boston. Asistió a Boston Latin School, donde se destacó en el baloncesto y pudo obtener una beca para jugar ese deporte en UMass Lowell, donde pasó cuatro años. Luego, obtuvo una maestría en la misma casa de estudios, para después comenzar su trayectoria como una Oficial de Policía, carrera que describe como: «el único trabajo que he tenido».
«Cuando estaba en la escuela secundaria no era una estudiante que planeaba ir a la universidad, no era la mejor alumna, fui a la escuela de verano desde el sexto grado hasta el duodécimo grado, pero realmente no era aplicada. Cuando fui a la universidad, con el equipo de baloncesto, tenía 16 modelos a seguir y habían personas que me empujaban a estudiar y enfocarme en los libros. Uno quiere ser como la gente que lo rodea, ¿cierto? Así que yo quería ser como mis compañeras de equipo, las admiraba a todas», dijo Baston en una conversación con El Planeta.
Hoy, como Oficial del Departamento de Policía de Boston, además de mantener segura la ciudad, les dice a los niños que estudien mucho y trabajen un poco más que los demás porque es la «única forma en que pueden salir adelante».
Pero la carrera de Baston en el BPD no comenzó con su contacto con los miembros jóvenes de nuestra sociedad en diferentes barrios de Boston. La historia de esta Oficial se inició de una manera mucho más convencional y, en aquel entonces, no se habría imaginado que estaría aquí hoy, siendo entrevistada por recibir el Premio The Powermeter Hero por sus contribuciones a la comunidad.
El Planeta: ¿Cómo empezó su carrera en la Policía de Boston?
Nora Baston: Entré en la Academia, en 1986, con todos los demás.
Fue una gran experiencia, seis meses de entrenamiento, y luego te asignan a un distrito. Pasé mis primeros años en Mattapan, solo me concentré en cómo mejorar y me di cuenta de que en el Departamento de Policía como mujer tienes que trabajar más duro. En el pasado, uno tenía que demostrar su valía un poco más, y una de las maneras en que siempre puedes vencer al sistema es estudiando, porque eso es algo neutral. Estudias para un examen y eres promovido, quieres un sentimiento de igualdad con todos los demás. No importa si eres un hombre o una mujer.
Estudié y aprobé mi primer examen, así que fue más como escalar los niveles, estudiar y convertirse en su propio jefe.
EP: ¿Cómo fue la experiencia al inicio de su carrera?
NB: En ese entonces, cuando recién llegué al trabajo, no era como todo lo que pensé que iba a ser. Específicamente, cuando la Policía comenzó a cambiar y se enfocó más en la Policía comunitaria, fue un gran cambio para nosotros. Era popular salir de su función actual, hablar con la gente, y yo me decía “wow, quieren que hablemos con la gente”, y fue entonces cuando comencé a amar el trabajo. Pude usar las habilidades de baloncesto que tenía, me presenté en la cancha de baloncesto, en el medio del vecindario, a las diez de la noche con los niños. Eso da mucha credibilidad callejera. Si ves a un Policía que aparece y dice “Quiero jugar baloncesto”, y estás con otros siete Policías, eso realmente está forjando esa relación a través del deporte y así fue como comenzó el trabajo. Querían que fuéramos allí y conociéramos a las personas por su nombre, que por ejemplo los llevemos de visita a una universidad. Eso fue alentador. Fue ese el momento cuando dije: “definitivamente este es un trabajo en el que podría quedarme y tener una carrera”.
EP: ¿Cuáles son las particularidades de tu trabajo?
NB: Me di cuenta de que el trabajo que he estado haciendo durante 21 años es lo que personalmente uno quiere que sea. Por ejemplo, tú y yo podemos tener el mismo trabajo pero tu carrera puede ser completamente diferente de la mía, porque es lo que tú haces con ella lo que importa. Ahora, en la Academia, el aspecto de Policía de la comunidad es parte del plan de estudios. Eso es lo que quiere el Comisionado, eso es lo que quiere el Alcalde, y es realmente lo que esperamos de los Oficiales. Ahora puedes ser tan creativo como quieras.
EP: ¿Desde hace cuánto tiempo comenzó a popularizarse el enfoque de “Policía comunitaria”?
NB: Nunca salía de mi auto y ni hablaba con nadie sino hasta hace diez años. La gente de la comunidad no sabía mi nombre y yo no conocía a las personas de la comunidad cuando trabajaba en un área donde ocurrían tiroteos, apuñalamientos o robos. El concepto de la Policía comunitaria ha existido desde los 20 años que llevo trabajando pero, creo que ahora, con los medios, el concepto realmente se ha visto promovido. La Policía comunitaria se trata de conocer personas, conocer a las familias, trabajar con miembros de la comunidad. No es solo “limpiar” el área. La Policía comunitaria se está sentando junto con la comunidad y creo que eso es nuevo, lo aprendí hace diez años.
EP: ¿Se necesita tener el título de “Oficial de Policía de la comunidad” para involucrarse con la gente?
NB: Creo que no tienes que tener el título para eso. Todo el Departamento es Policía comunitaria. Creo que esa es la razón por la que el Comisionado realmente ha cambiado la cultura, porque ya no hay más días en los que un Oficial se haga cargo de una sola cosa. El Comisionado establece ese tono; los Capitanes están caminando en los barrios, los Sargentos están saliendo también. Incluso el Comisionado y el Alcalde caminan por los vecindarios por la noche para conectarse con la comunidad. Creo que el rol de ser Policía comunitaria está en la descripción del trabajo de todos en BPD.
EP: ¿Qué ha descubierto en nuestra comunidad al trabajar con jóvenes latinos?
NB: Los niños latinos son iguales que los otros niños. Quieren pasar tiempo con la Policía, quieren tener interacciones, quieren que el Comisionado venga y hable, quieren que juguemos baloncesto todos los meses. La comunidad nos acepta. Puede haber una barrera cultural y eso es solo porque no estamos acostumbrados a trabajar en ciertas comunidades, así que siempre digo que depende de nosotros construir un mejor trabajo, encontrar a ese líder de la comunidad, un socio del barrio. En la comunidad latina tenemos que hacer un mejor trabajo para encontrar un líder allí. Siempre hay en la comunidad personas que realmente sobresalen. Por ejemplo en Jamaica Plain, teníamos a una mujer llamada Miranda, y cuando estaba allí teníamos muchas cosas buenas sucediendo.
Y cuando ella se fue, y alguien nuevo vino, fue diferente.
EP: ¿Qué hace para acercarse a los adultos?
NB: Con los adultos, en Jamaica Plain, que en su mayoría son hispanos, tuvimos, por ejemplo, una clase para padres. No les estábamos enseñando nada diferente, solo se estaba pasando un buen rato, llevándoles recursos.
Cada semana sabían que la Policía estaría allí y tenían conversaciones, y les permitían saber de qué se trata el Departamento, porque solo saben lo que han visto en la televisión: ven pasar los coches de la Policía, pero no nos conocen. Fuimos con la actitud de “permítanos probarle quiénes somos, y tengan fe en que queremos conocerlo”.
EP: Con el clima político actual en Washington, DC, ¿ha visto más miedo en las comunidades de inmigrantes?
NB: Sí. Ha habido algunas reuniones en los vecindarios para hablar con la comunidad de inmigrantes, pero creo que es importante salir a caminar por las calles y comenzar una conversación con alguien en un vecindario con gran población de inmigrantes, por ejemplo. A menudo, las reuniones comunitarias solo llegan a un público determinado y no llegan a las personas que tienen problemas. Hay personas que no quieren ser testigos, que tienen problemas con los niños que son intimidados, pero que no van a llamar a la Policía porque tienen miedo… no escuchamos de ellos. Si estoy en el vecindario todos los días y los veo a diario, ustedes y yo tendremos una conversación abierta sobre esos temas. Es por eso que somos consistentes. Diez años haciendo este trabajo comunitario logran que me tengan confianza, algo que no se gana de la noche a la mañana. Toma mucho tiempo ganar la credibilidad; tienes que convencer a los inmigrantes que estarán seguros y que no serán deportados.
EP: ¿Cuáles son algunos casos de éxito en su carrera trabajando con la comunidad de Boston?
NB: Algunos de los niños que conocí van a escuelas chárter, juegan béisbol en buenos equipos, y ya están pensando en ir a la universidad, incluso cuando solo están en sus primeros años de adolescencia. Un niño de 13 años se inscribió en un programa de la Academia de Policía, es un líder en su comunidad y ahora su hermano menor también quiere ir allí.
También trabajé con una niña de 9 años. Su madre trató de llevarla a las escuelas correctas. Yo trabajé para que entrara en un buen centro de estudio, buscándoles esas oportunidades porque esa es la dirección que sus vidas van a tener. Para mí, se trata de meterlos en las escuelas adecuadas, ayudar a la madre a encontrar un trabajo, a convertirse en ciudadana, para que no haya preocupaciones en el hogar. No quiero que un niño de 9 años diga que no quiere que deporten a su madre, un niño no debería pensar en eso.
Conozco a las hermanas de otra familia en el mismo vecindario, he estado en sus vidas desde que tenían 17 años, ellas eran pasantes en el Departamento de Policía, y vienen de barrios donde la Policía y la comunidad realmente tuvieron fricción. Algunos de los niños con los que trabajé tienen ahora 20 años, pero todavía están en mi vida. Creo que en la comunidad hispana esto se debe a la cultura, me ven y confían en mí, así que me invitan a sus BBQs y luego otros familiares nos conocen y están felices de que la Policía esté aquí. Realmente nos están ayudando a romper las barreras de la cultura. Estoy en las fiestas, estoy en la graduación, voy a visitar su casa. Ayudé a las familias a conseguir vivienda; Estoy tratando de ayudar a una madre en los pasos para comprar una casa, y cosas así.
EP: ¿Cómo se siente siendo reconocida recibiendo un premio por tu trabajo?
NB: El reconocimiento es sorprendente, pero sé que este honor significa el fruto del trabajo que hacemos en equipo. Este premio reconoce al Departamento; está reconociendo el trabajo de todos. Nunca he hecho el trabajo yo sola. Creo que obtener el premio me hace sentir que yo y todas las personas a mi alrededor estamos haciendo lo correcto.
EP: ¿Cuál sería su mensaje para las latinas interesadas en convertirse en Oficiales de Policía?
NB: Tienes que hacerles conocer el trabajo y educarlas acerca de cuál es el papel de la Policía, pero la única forma en que puede suceder es si estás ahí afuera y te conviertes en su mentor. Por ejemplo si pasaron un rato conmigo y pudieron ver parte de lo que hago, quizás eso las motiva a interesarse en el trabajo. En Boston no salimos solamente cuando nos necesitan, nos conocen de todas las otras veces que vamos cuando todo está tranquilo. Estoy allí proactivamente, no solo cuando hay un problema.