Con champaña, fuegos artificiales y una bendición presidencial, la réplica meticulosamente construida de una fragata que alguna vez llevó efectivos franceses y recursos a los independentistas estadounidenses zarpó el sábado con destino a la costa este de Estados Unidos.

La Hermione, que tuvo un coste de 27 millones de dólares, se fue a la mar para repetir la travesía transatlántica que la fragata original del mismo nombre y 65 metros (213 pies) de eslora efectuó en 1780 al mando del marqués de Lafayette, hecho que contribuyó a cimentar los vínculos franco-estadounidenses.

Lafayette convenció al rey francés Luis XVI para que suministrara asistencia militar y financiera a las fuerzas de George Washington.

Lafayette zarpó en la fragata el 21 de marzo de 1780 desde el puerto suroccidental de Fouras y llegó 38 días después a Boston. El marqués tuvo un papel importante en la derrota definitiva que los independentistas infligieron a Gran Bretaña tres años después en la Batalla de Yorktown con el apoyo de un ejército y flota provenientes de Francia.

El presidente francés Francois Hollande hizo un viaje breve en la Hermione antes de que ésta partiera oficialmente el sábado en la noche de Fouras.

De acuerdo con el programa, la fragata llegará en junio a Yorktown, Virginia, y después efectuará varias escalas en la costa este de Estados Unidos, incluyendo Boston; llegará a Nueva York para la efeméride del 4 de Julio.

La construcción de la nave es fruto de casi dos décadas de arduo trabajo, recaudación de recursos y amplios intercambios de opiniones. Los expertos marítimos e historiadores utilizaron las bitácoras de los capitanes y manuscritos de la época para garantizar que los trabajadores utilizaran los mismos materiales y métodos de construcción aplicados en la Hermione original.

Fabricantes de velas cocieron a manos los ojales sobre las velas de lino que extendidas tienen 2.200 metros cuadrados (2.600 yardas cuadradas). Los ingenieros volvieron a utilizar el mismo sistema de poleas de la Hermione original. La nueva fragata incluso fue construida en el mismo astillero en Rochefort, en el suroeste de Francia.

«Ha sido un proyecto muy largo», señaló Miles Young, presidente del grupo sin fines de lucro Amigos de Hermione-Lafayette en América. «No es fácil construir un barco de guerra del siglo XVIII en estos días… Fue necesario un gran esfuerzo para encontrar suficientes árboles cuya forma natural permitiera fabricar el timón».

La fragata lleva grabado en su popa el nombre de «Hermione» y la tripulación con la que cruza el Atlántico la componen voluntarios de Francia, Estados Unidos y otros países.

l presidente estadounidense, Barack Obama, envió un mensaje a la tripulación sobre la amistad entre los dos países, que leyó Thomas Wolf, el cónsul de Estados Unidos en Burdeos.

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