Un robo sacrílego fue registrado en Harverhill, Massachusetts el propio día de Navidad. Conforme a una denuncia presentada por el cura de la parroquia Sacred Hearts Parish de dicha localidad, un desconocido se llevó al niño Jesús del pesebre instalado en su interior.

El delito fue cometido la mañana del 25 de diciembre. En lugar de la figura secuestrada, el ladrón dejó una cabeza de cerdo real envuelta en plástico, que quedó rodeada de la Virgen María, José y los corderos.

Durante una conferencia de prensa el viernes, las autoridades dijeron que este caso se puede tratarse como un crimen de odio.

«Si nuestra investigación nos lleva a creer que esta persona fue motivado por el prejuicio hacia una religión, será tratado como un crimen de odio», dijo el detective de la policía de Haverhill Robert Pistone.

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