Un estudiante de la Universidad de Harvard es uno de los más recientes beneficiarios de una parte del dinero ganado por el presidente Barack Obama tras recibir el premio Nobel de la Paz en 2009.
Jesus-Mario Luevano, Jr., hijo de padres mexicoamericanos, es uno de 12 estudiantes seleccionados este año para recibir una beca de $5,000 de parte del Hispanic Heritage Fund, dinero ofrecido por el Presidente.
El Hispanic Heritage Fund (HSF), una organización sin fines de lucro que provee fondos para la educación de estudiantes hispanos, fue una de 10 organizaciones escogidas para recibir $125,000, provenientes de los $1.4 millones entregados al Presidente como parte del premio Nobel.
«Es un honor haber sido seleccionados», dijo Frank Alvarez, presidente y CEO de HSF, durante una entrevista telefónica. «La educación de los jóvenes hispanos no es solo un asunto hispano, sino que es una prioridad nacional».
En un comunicado de prensa emitido por el Presidente en marzo de 2010, el presidente Obama dijo que «estas organizaciones hacen trabajo extraordinario en los Estados Unidos… me siento orgulloso de apoyar sus esfuerzos».
Las becas fueron ofrecidas a estudiantes en los campos de las ciencias, matemáticas, ingeniería y tecnología. En total, 24 estudiantes recibieron las becas; 12 el año pasado y 12 este año.
Alrededor de $300 millones en becas han sido obsequiados a más de 50,000 estudiantes desde el inicio de la organización en 1975, según datos proveídos por HSF.
«Nuestra meta es asegurar que cada hogar hispano tenga por lo menos un diploma universitario», agregó Alvarez.
Luevano, nacido en El Paso, Texas, está cursando su tercer año en la Universidad de Harvard estudiando biología celular y molecular, al igual que salud global y políticas de salud. El estudiante de 20 años también toca el violín y es miembro del conjunto musical Mariachi Véritas de Harvard.
«Me siento muy contento y honorado», dijo Luevano, sobre la beca. «Estoy muy agradecido por el apoyo que todos siempre me han dado».
Luevano dijo que la beca le ayudará a concentrarse en sus estudios y evitará que se preocupe en cómo va a pagar la universidad. Él dijo sentirse contento al tener una organización como HSF, la cual «no solo dice que va ayudar, sino que también actúa y crea oportunidades».
Luevano dijo aspirar a continuar sus estudios en medicina para poder beneficiar a su comunidad.
«Gracias a la ayuda de muchos estoy donde estoy», comentó. «Quiero llegar al punto donde pueda regresar aún más de lo que he recibido».
El estudiante añadió que gracias al impulso de sus padres, y una maestra de ciencias en la escuela intermediaria, Ms. Perez, él ha sabido reconocer la importancia de una educación y el impacto que tiene en la comunidad.
«Su padre y yo nos sentimos muy orgullosos de nuestro hijo», dijo Margarita Luevano, madre de Jesus-Mario, en una entrevista telefónica desde Texas. «La educación abre muchas puertas y oportunidades. No importa si los hijos se van lejos a estudiar, lo más importante es animarlos a que se eduquen y tengan una vida mejor que nosotros».
Luevano dijo que el recibir la noticia de aceptación a Harvard fue una gran y grata sorpresa; especialmente porque en El Paso no es común que muchos estudiantes alcancen esa meta.
Al preguntarle qué consejo tenía para otros estudiantes en El Paso u otras partes del país con alta población hispana, Luevano dijo, «no dejes que de dónde vengas limite tus posibilidades. No te des por vencido. Hay mucha gente que ha llegado lejos, y sí se puede. No necesariamente tienes que ir a Harvard, el ir a cualquier universidad es algo muy grande. Lo importante es mejorar tu propia vida y la vida de los que están alrededor tuyo».