En una sala íntima en el Donald Newhouse Center for the Humanities en Wellesley College, estudiantes, profesores y miembros de la comunidad, se reunieron el 1 de noviembre para recibir a Francisco Goldman, un aclamado novelista y periodista nacido en Boston, de padre judío y madre guatemalteca.

Su novela más reciente, la autobiografía «Say Her Name», relata su matrimonio con Aura Estrada, una escritora mexicana que estudiaba literatura en Columbia University en Nueva York. Con tan sólo 30 años de edad y apenas dos años de matrimonio con Goldman, Estrada murió en 2007 en un accidente de surfeo en una playa mexicana. Tras una larga batalla legal y acusaciones de parte de la
familia de Estrada, Goldman decidió poner todo a un lado y celebrar la vida de su amada Aura.

A través de la escritura, pasión que ambos compartían, Goldman presenta
una historia personal y conmovedora de su vida con Aura y explora los sentimientos que su inesperada muerte despertaron en él. La presentación y breve lectura de su novela fueron parte de la Serie de Escritores Distinguidos que presenta Wellesley College. El dominicano Junot Díaz, autor de «Drown» y «The Brief Wondrous Life
of Oscar Wao», novela que ganó un premio Pulitzer en 2008, fue el anfitrión de la presentación.

Díaz, quien actualmente enseña cursos de escritura creativa en MIT, describió a Goldman como «defensor incansable de escritores latinos, su escritor favorito y sobre todo, amigo fiel». «Su apoyo fue instrumental para escribir mi difícil novela», dijo Díaz, quién fue vecino de Goldman en la Ciudad de México por un tiempo. Enfatizó que no había alguien más necesario y real que Goldman. Con esa introducción, el público recibió a Goldman con un fuerte aplauso. Entre risas, Goldman narró una anécdota alegre de Díaz en la cual explicó cómo éste, quién le decía Â’Frankie GÂ’, había salvado su matrimonio al encontrar unos documentos necesarios para la boda.

Goldman prosiguió a hablar sobre Aura. «Aura es la persona más graciosa que he conocido. Siéntanse libres de reírse», dijo Goldman antes de comenzar la lectura. Con voz baja y pausada, Goldman leyó el capítulo que cataloga como una premonición. En el mismo, Aura queda atrapada en un ascensor y Goldman, ansioso, no logra comunicarse con ella. En otra ocasión, deciden encontrarse en un
lugar específico de la ciudad, pero Aura toma la ruta equivocada. En el capítulo, Goldman explica cómo, por unos minutos, imaginó una vida sin ella.

Al concluir la lectura, Díaz y Goldman tuvieron un breve diálogo. Díaz le preguntó cómo manejaba sus múltiples identidades– periodista, escritor, novelista a lo cual Goldman respondió que la muerte de Aura reformó su persona, sus identidades. «La vida volvió a comenzar cuatro años atrás; fue un proceso de descubrimiento. Toda idea que tenía sobre mí cambió el día de su muerte, el 25 de julio de 2007», concluyó Goldman.

ÚLTIMAS NOTICIAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *