Por Eduardo A. de Oliveira

La familia de Marcelo Alves, un inmigrante de 35 años proveniente de Brasil y quien ahora reside en Norwood, Massachusetts, ya está acostumbrada a los efectos de una enfermedad persistente. Marcelo, padre de dos niños, padece de una condición cardiaca que constantemente lo manda al hospital.

Hace algunos años, Alves fue diagnosticado con cardiomiopatía, una insuficiencia cardiaca que impide que el órgano funcione a su capacidad total. El corazón de Marcelo opera al 10%.

Pero desde hace varias semanas, decenas de compatriotas de Marcelo en Massachusetts – la mayoría de ellos desconocidos para él – decidieron donar fondos para costear su tratamiento médico.

Todo comenzó en dos populares programas radiales transmitidos en portugués, ambos de la estación WSRO 650 AM, con base en Framingham.

«A veces hacemos una campaña para poder enviar el cuerpo de algún trabajador de regreso a su familia en Brasil. Ahora estamos pidiéndoles para salvar la vida de un padre. Sería absurdo dejar que un padre fallezca, cuando vive tan cerca de los mejores hospitales del mundo», dijo Leandro Luis, conductor de «Show da Manhã» (Show de la Mañana), uno de los programas de WSRO.

Después del programa, varios radioescuchas llamaron apoyando la idea de Eliaquim Mello, un pastor de la Iglesia Adventista de Framingham.

Mello sugirió encontrar a 10 personas de la comunidad brasileña que se comprometieran a donar $60 por mes por todo un año, para pagar un seguro médico de $600 mensuales para Alves.

«Esa es una manera más directa de garantizar que Marcelo tendrá la cobertura necesaria después de su trasplante», dijo Mello.

De acuerdo a la esposa de Alves, Elizabeth, los doctores que han visto a su esposo desde hace ocho años le han dicho que para cumplir con los requisitos postoperatorios del trasplante, la familia tiene que tener cobertura médica por al menos un año.

Alves cuenta con seguro médico desde el 1 de enero, y sus compatriotas brasileños ya lanzaron la campaña de ayuda pública.

Antes de que terminara 2009, Beef Grill – un restaurant en Marlborough – donó un día de sus ingresos para tal campaña. Poco después, el dueño de una compañía local de comidas donó 50 platos individuales para una cena de recaudación de fondos que se llevó a cabo el viernes 8 de enero en Ashland.

Jeovane Oliveira, un brasileño de Everett que trabaja como guardia en Chestnut Hill, escuchó sobre la campaña en la radio cuando iba camino al trabajo. Aunque no pudo asistir a la cena el pasado viernes, decidió que quería ayudar.

«Pensé, tengo que involucrarme de alguna manera y hacer lo que me corresponde», dijo Oliveira.

Mientras que la cena recaudó suficientes fondos para cubrir por dos meses la prima del seguro, Oliveira con sus esfuerzos logró juntar él sólo $400.

«Hoy es la familia de Marcelo la que necesita my mano, mañana puede ser cualquier otra, incluyendo la mía», dijo Oliveira.

Para la esposa de Marcelo, el apoyo de la comunidad ha sido inmensamente importante.

«Al principio estábamos solos y ahora tenemos tantos amigos ayudándonos. Primero Dios, Marcelo tendrá el trasplante que necesita y nuestra familia estará completa nuevamente», dijo Elizabeth Alves, quien tiene dos trabajos – uno en Dunkin’ Donuts y otro como fotógrafa de tiempo parcial – para mantener a sus dos hijos, un niño de 6 años y una niña de 12.

Durante los siete años pasados en que ha padecido su condición cardiaca, Alves ha recibido dos marcapasos, fue transportado al hospital en helicóptero, y sufrió ataques epilépticos después de una caída en dond

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