La revancha con México la tendrá Estados Unidos el próximo 12 de agosto, cuando se medirán de nuevo los dos equipos en el Estadio Azteca

A pesar de no ser el fútbol el deporte más popular en Estados Unidos, la derrota de la selección de las barras y las estrellas a manos de México por 5-0 en la final de la Copa de Oro de la CONCACAF, caló hondo en el ánimo de la prensa estadounidense, que desde ahora piensan ya en la «revancha» el 12 de agosto en el Estadio Azteca.

Los Estados Unidos no habían perdido 5-0 desde una derrota ante Inglaterra en 1985 y no habían recibido cinco goles desde el 5-1 que les propinó Checoslovaquia en la Copa del Mundo de 1990, publicó el Washington Post. El USA Today también hizo hincapié en la ausencia de varios jugadores titulares regularmente como Donovan, Howard, Clint Dempsey y Onguchi Onyewu.

El técnico estadounidense Bob Bradley empleó en esencia un equipo juvenil para la Copa de Oro, de forma que sus titulares, la mayoría de los cuales juega en equipos europeos, pudieran tener tiempo libre antes de que empezaran las campañas con sus clubes.

El presidente de la Federación Estadounidense de Fútbol, Sunil Gulati, dijo que la derrota fue «dolorosa» y «decepcionante». Sin embargo, indicó que los jugadores están ansiosos por sacarse la espina al disputar el partido del 12 de agosto en el Azteca. «Ahora viene la revancha.

Los Estados Unidos tienen un récord de 0 victorias 22 derrotas y un empate en México. Pero nunca, como ahora, México parecía tan vulnerable en el Azteca, en donde solo ha perdido un juego clasificatorio para la Copa del Mundo – ante Costa Rica en 2001″, publicó el Washington Post. Actualmente Estados Unidos está en segundo lugar en las eliminatorias regionales al mundial de Sudáfrica, mientras que México está en cuarto sitio. Los tres primeros equipos obtienen boletos directos al mundial, mientras que el cuarto lugar tendrá que ir a un repechaje.

Bradley tendrá de nuevo a sus titulares en el partido en el Azteca, donde el público suele abuchear ruidosamente a los rivales de los mexicanos.

TERMINû MALDICIûN

Pero independientemente de lo que suceda el 12 de agosto, la maldición para México terminó exactamente donde comenzó. El Giant Stadium se rindió el domingo pasado ante el fútbol de unos jóvenes que no se compraron las fallas de sus antecesores, para vencer a Estados Unidos en su territorio después de una década de lamentos y para volver a levantar el título de la CONCACAF.

Los chicos del director técnico del equipo mexicano, Javier Aguirre, se han generado una nueva realidad, muy a pesar de la herencia de críticas.

Se han demostrado que pueden vencer a un rival que se le había complicado en todas sus versiones. Aunque ambos técnicos y equipos se hayan desmarcado de relacionar la final de la Copa de Oro con el partido que sigue en el calendario de eliminatoria, el impacto anímico en México después de la goleada 5-0 será brutal.

La historia del primer tiempo se escribió muy similar a la de esos últimos 10 años de hegemonía local. Los estadounidenses adoran el juego gris e incómodo que aburre al balón y hace más pesado el césped. El equipo de Bob Bradley dejó a la escuadra tricolor el control del esférico y la obligación de atacar. Por 45 minutos, los mexicanos cayeron en la trampa del Tío Sam, pero algo dijo Aguirre en el medio tiempo que fue suficiente para cambiarles la vida. El ingreso de Carlos Vela por Alberto Medina tuvo mucho que ver en lo que sucedió para el complemento. El atacante del Arsenal se fundió con Dos Santos para hacer recordar la dupla del Mundial Sub-17, cuando guiaron a México a ganar el campeonato mundial juvenil en Perú. Estos dos despedazaron a la zaga del conjunto estadounidense, que

ÚLTIMAS NOTICIAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *