Por Magdiela Matta
To read this article in English in GBH News, click here.
Los trabajadores de la industria de las uñas de Massachusetts enfrentan cada vez más dificultades debido a los bajos salarios, la discriminación y los problemas de salud en el lugar de trabajo, según un nuevo informe publicado el lunes.
El informe, titulado Not to Be Left Behind (No quedarse atrás), detalla las preocupantes condiciones laborales de una fuerza laboral compuesta en gran medida por inmigrantes. En el estado hay cerca de 20,000 técnicos de uñas con licencia que trabajan en unos 1,700 salones.
Los investigadores descubrieron que casi el 80% de los trabajadores afirmó ganar 40,000 dólares o menos al año. La gran mayoría señaló problemas de salud, como dolores de cabeza y mareos durante la jornada laboral, y muchos describieron haber tenido que soportar "comentarios irrespetuosos y racistas" para conservar a sus clientes, según el informe.
El informe se basa en una encuesta a 95 trabajadores de salones de uñas y 47 propietarios. Además, amplía una investigación inicial publicada en 2021 que se centró en los trabajadores vietnamitas de salones de uñas de Massachusetts.
Thao Ho, abogada de Greater Boston Legal Services y coautora del primer informe, afirmó que muchos de los problemas identificados entonces —incluidas las dificultades económicas, el cierre de negocios y el aumento de la xenofobia y el acoso— persisten en la actualidad.
"Estos problemas persisten y, en cambio, se han convertido en problemas más sistémicos dentro de toda la industria", afirmó Ho.
La nueva investigación se llevó a cabo con la ayuda de un grupo de defensores de la comunidad asiática y de los Servicios Legales de la Facultad de Derecho de Boston College. El estudio recoge las experiencias de los distintos grupos demográficos que conforman la industria de las uñas del estado, integrada principalmente por trabajadores asiáticos y del sur de Asia.
Kevin Lam, codirector ejecutivo de Asian American Resource Workshop, afirmó que los trabajadores siguen sintiéndose orgullosos de su profesión creativa, aunque eso implique tener que pasar por alto la discriminación.
"Muchas personas simplemente están en una situación en la que dicen: 'Realmente nos encanta este arte, nos encanta hacer este trabajo artesanal y aportar belleza a los demás'", afirmó.
Entre las recomendaciones del informe se encuentran alentar a las agencias gubernamentales a intensificar sus esfuerzos de divulgación entre los trabajadores con conocimientos limitados de inglés, invertir en condiciones laborales más saludables e incluir las opiniones de los trabajadores en cualquier cambio que se implemente.
Jaya Savita, de Asian Pacific Islanders Civic Action Network, afirmó que los trabajadores están dispuestos a continuar en el sector, pero desean mejores condiciones laborales.
"Simplemente quieren seguir en esta profesión de una manera más sostenible que la que quizá han tenido durante los últimos 50 años", afirmó Savita.
Lam señaló que mejorar las condiciones laborales y establecer regulaciones más estrictas también beneficiaría a los clientes.
"Mejorar las condiciones de la industria de los salones de uñas no solo beneficia a los propietarios y a los trabajadores, sino también a los consumidores que acuden a estos negocios", afirmó Lam.