Rafael Devers regresó al estadio en donde hizo historia por nueve años con los Boston Red Sox al punto que es uno de los 10 peloteros con más jonrones en la historia de la franquicia.
Hace 14 meses, el infielder y bateador designado se enteró que había sido cambiado a los Gigantes de San Francisco cuando se disponía a viajar con su antiguo club, luego de ayudar a vencer a los New York Yankees 2 a 0.
En la jornada del viernes hubo sentimientos encontrados en el Fenway Park.
El dominicano se reencontró con parte de sus excompañeros. Hubo abrazos, incluso con parte del personal del equipo, pero cuando su nombre apareció en la pantalla del estadio al presentarse los lineups del encuentro, la afición le brindó un estruendoso abucheo.
“Fue una montaña rusa de emociones”, admitió el jardinero Wilyer Abreu después de ganar 6 a 4, el viernes. “Hubo mucha gente que apoyó y mucha gente que no. No me esperaba escuchar los abucheos en contra de él, pero creo que es por la pasión y por la forma como viven los fanáticos el béisbol aquí”.
Abreu y Devers fueron compañeros por año y medio hasta junio del año pasado cuando ocurrió la transacción que involucró a cinco peloteros.
“Es un excelente jugador y persona”, añadió el outfielder. “Poder verlo de nuevo y jugar en contra de él fue bueno para mí”.
El caribeño regresó al Fenway y casi le hace pasar un susto a sus excompañeros después de dar un jonrón en el cuarto inning que puso el encuentro 5 a 4, en ese momento.
Pero en cada turno que consumió hubo más abucheos que aplausos, a pesar de la huella que dejó en Boston, incluyendo formar parte de la nómina que ganó la Serie Mundial en 2018.
“Fue una sorpresa”, confesó Abreu. “No me lo esperaba porque hizo mucho por el equipo”.