El Pentágono anunció el 1 de mayo que Estados Unidos retirará aproximadamente 5,000 soldados de Alemania en los próximos 6 a 12 meses, en lo que representa la respuesta más concreta a las fricciones entre Washington y Berlín por la guerra con Irán. La medida reduce en torno a un 14% la presencia militar permanente de EE.UU. en suelo alemán y marca un nuevo punto de tensión dentro de la OTAN.
El portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell, confirmó la orden en un comunicado: la retirada responde a "una revisión exhaustiva del despliegue de fuerzas en Europa" y reconoce las necesidades del teatro de operaciones. Aun así, más de 30,000 soldados estadounidenses permanecerán en Alemania tras concluir el proceso.
La pelea entre Trump y Merz que desencadenó la decisión
La chispa fue una declaración del canciller alemán Friedrich Merz ante estudiantes universitarios, en la que cuestionó la estrategia de Washington. Merz señaló que los iraníes son "muy hábiles para no negociar" y que Alemania entera estaba siendo "humillada" por Teherán, en alusión al manejo estadounidense del conflicto.
Trump respondió a través de Truth Social, acusando a Merz de creer que "está bien que Irán posea un arma nuclear" y de "no saber de lo que está hablando". En esa misma publicación, el presidente advirtió que también estudia recortar efectivos en Italia y España, países a los que llamó "horrible" e "inútil" por su falta de apoyo militar en el conflicto.
"La presencia de soldados estadounidenses en Europa, y en particular en Alemania, redunda en nuestro interés y en el de Estados Unidos".
— Boris Pistorius, ministro de Defensa de Alemania, en declaraciones a la Agencia de Prensa Alemana
Qué significa para la OTAN y para Europa
Alemania alberga la Base Aérea de Ramstein, cuartel general de las Fuerzas Aéreas de EE.UU. en Europa, además de instalaciones en Grafenwöhr y Wiesbaden. A diciembre de 2025, según datos del Centro de Datos de Personal de Defensa, había 36,436 efectivos militares estadounidenses estacionados permanentemente en el país.
La fricción entre Washington y los aliados europeos se intensificó desde el inicio de la guerra con Irán, que EE.UU. lanzó sin notificar formalmente a la mayoría de los miembros de la OTAN. Alemania permitió el uso de su infraestructura militar para operaciones logísticas, pero no autorizó ataques ofensivos directos desde su territorio, algo que irritó a la administración Trump.
El precedente más cercano ocurrió en 2020, cuando Trump anunció la retirada de 12,000 soldados de Alemania, una medida que el Congreso bloqueó y que Biden revirtió al asumir el cargo. Esta vez, con mayoría republicana en el Congreso, no se espera una intervención legislativa similar.
Qué implica para la defensa europea
Analistas señalan que la retirada debilita la postura aliada en el flanco este de Europa. La OTAN respondió con cautela ante el anuncio, mientras varios gobiernos europeos analizan cómo aumentar su propio gasto en defensa. Alemania ya prevé destinar más de $100,000 millones a defensa en 2027, equivalente al 3.1% de su PIB, lo que la convertiría en uno de los mayores gastadores de la alianza.
El plazo de 6 a 12 meses para completar el retiro deja abierta la posibilidad de negociaciones o reversiones. Sin embargo, la escalada retórica entre Trump y los líderes europeos sugiere que las tensiones dentro de la alianza seguirán siendo una variable determinante en los próximos meses del conflicto con Irán.