Yadier Molina, justo antes de su primer cuadrangular de este jueves / Foto captura de MLB Network

Al puertorriqueño Yadier Molina le queda un mes para terminar de escribir su leyenda en la MLB. Y se está tomando muy en serio esa tarea.

Molina volvió a hacer historia este jueves, con solo salir al terreno y agacharse detrás del home, después de escuchar el Himno Nacional.

El boricua llenó otra vez con su nombre las redes sociales y las páginas dedicadas en la web a la cobertura de las Grandes Ligas y de sus Cardenales de San Luis.

Molina hizo batería con Adam Wainwright por ocasión número 324 en las Mayores. Y eso es un récord. Los recordados Mickey Lolich y Bill Freehan, dos referencias del Big Show en los años 60 y 70, implantaron la marca con los Tigres de Detroit y persistió durante casi medio siglo.

Pero hay un detalle que resalta el logro de la dupla actual. Lolich y Freehan lo hicieron en un lapso de 12 años, entre 1963 y 1975. Molina y Wainwright llevan 18 formando llave, para felicidad de los pájaros rojos y sus fans

Ese lapso también está cerca de ser récord. De hecho, solo hay dos parejas que han estado mas tiempo juntas en el Big Show, durante 19 campeonatos: Mariano Rivera y Derek Jeter, con los Yanquis de Nueva York, y Alan Trammell y Lou Whitaker, con Detroit.

Molina colgará los spikes al finalizar wata campaña y a más tardar en noviembre iniciará su nueva carrera como manager e instructor, al frente de los Navegantes del Magallanes, en Venezuela.

Pero mientras se le agota el tiempo, mientras expira el plazo que él mismo se impuso, todavia tiene tiempo para recordarnos que quizás, solo quizas, podría darse el lujo se seguir un torneo más.

Este jueves lo hizo con su ofensiva. Tenía solo dos jonrones en todo 2022. Y duplicó esa cantidad con otros dos tablazos de vuelta completa.

Esta vez perdieron sus Cardenales. Pero él y Wainwright son, desde hace rato, la combinación de pitcher y catcher que más victorias ha sumado, 212 contra 202 de Del Crandall y el mítico Warren Spahn.

Y es que los dos son símbolos unívocos de lo que ha hecho San Luis en este siglo, para seguir redondeando el más grande el palmarés y la historia del equipo más exitoso en los 146 años de vida de la Liga Nacional.

Molina dirá adiós cuando termine el recorrido de los Cardenales en 2022. Cuando ponga el punto final, podrá mirar atrás y apreciar una miríada de hazañas, que ha seguido coleccionando a pesar de las dolencias físicas de los últimos meses.

Este mes superó las 2.097 aperturas detrás del home que acumuló el inmortal Carlton Fisk. Pasó así a escoltar únicamente al legendario Iván Rodríguez en la lista de todos los tiempos. Y semanas antes rebasó el total de outs completados por el mismísimo Pudge, para escalar al primer lugar.

Con 9 Guantes de Oro, 4 Guantes de Platino, 10 llamados al Juego de Estrellas y un Bate de Plata, casi nada le faltaba a Molina para terminar de escribir el lustroso recuento que aparecerá en su placa del Salón de la Fama.

Porque habrá quien diga que el boricua no bateó lo suficiente para entrar a Cooperstown entre címbalos y trompetas. Y probablemente la tendrá difícil en su primer año, al medirse nada menos que con Albert Pujols. Pero, como anticipa Johnny Bench, el receptor más completo de todos los tiempos, Yadi entrará.

«Oh, claro que sí. Realmente», repostó Bench ante Sporting News, cuando le preguntaron si el puertorriqueño merece ser inmortal. «Tiene la longevidad, sobre todo. Es un líder. Un gran catcher, bueno al recibir pitcheos y al tirar hacia las bases. Nunca ha bateado con mucho poder, pero ha producido en las situaciones difíciles. Ha acumulado muchas carreras impulsadas».

Sus 1.017 remolques, 408 dobletes y 175 jonrones parecen más que suficientes, tratándose de uno de los más grandes defensores de su era, contando todas las posiciones. Está dejando un average de .278, con .728 de OPS.

San Luis está en plena carrera a los playoffs. Es un equipo con sólida producción, uno de los mejores al campo y con un pitcheo superior a la media en la MLB. De nuevo dará batalla en la postemporada.

En ese combate está la última cosa que probablemente quiera escribir Molina en la placa que le espera en el templo de los inmortales: que ponga allí que fue un ganador de tres anillos de Serie Mundial, en lugar de los dos que actualmente tiene. ¿Será eso posible? En octubre lo veremos.

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