Julio Rodríguez era el favorito para el Novato del Año, hasta que apareció Adley Rutschman / Foto captura de MLB Network

¿Quién será el Novato del Año esta vez en la Liga Americana? Dos felices historias se disputan ese derecho, y la batalla se pone cada vez más interesante, al entrar la MLB en su recta final.

El dominicano Julio Rodríguez era el claro favorito. Su exhibición en la primera mitad le llevó hasta el mismísimo Juego de Estrellas y parecía sin rivales apenas un mes atrás.

Pero Adley Rutschman ha emergido como un aspirante formidable. Como Rodríguez, empezó lento con el madero, hasta que se adaptó al pitcheo de las Grandes Ligas. Y se ha convertido en el símbolo más atractivo de la alegre rebelión de los Orioles.

ESPN.com le dedicó su portada durante buena parte de este lunes a ese careo particular.

Rodríguez parece tener todavía la mejor opción. Los análisis así lo sugieren. Aunque es el receptor quien domina ahora la narrativa, gracias a la guerra inesperada de Baltimore y a su refrescante personalidad.

EN LA RUTA DE ICHIRO

El patrullero busca imitar a Kyle Lewis y darle a los Marineros su segundo Novato del Año en las últimas tres temporadas.

Pero es el gran Ichiro Suzuki quien le enseña el camino a Rodríguez.

Ichiro se llevó el galardón en 2001, cuando también fue consagrado como el Jugador Más Valioso del joven circuito. Y aunque su heredero no figurará en el cuadro de honor del MVP, desde ya asoma como la piedra angular en el proyecto a largo plazo de su franquicia, tal como en su momento lo fue el nipón.

Ya Seattle era un club competitivo antes de la graduación del dominicano. Pero su forma de jugar, su talento y capacidad para impactar el juego con su defensa, su bateo y su velocidad le dan el potencial para ser uno de los peloteros más emblemáticos de su tiempo.

Ya solo necesita un jonrón más para entrar a un grupo que es pura historia. Únicamente 11 grandeligas han logrado el 20-20 en su campaña de novato. Y él suma 19 cuadrangulares y 23 bases robadas, con una sólida línea de .274/.332/.474, con excelsa defensa en el outfield.

BASTIÓN DE LOS ORIOLES

Pero Rutschman no es comparsa. Y aunque fue llamado tarde, con casi dos meses de calendario ya agotados, se ha convertido en una de las razones principales en la sorpresa de los Orioles.

Rutschman batea. Ha ido reduciendo los ponches hasta ponerlos prácticamente en relación de 1-1 con respecto a los boletos. Tiene fuerza y disciplina en el home. Lo recuerdan sus promedios (.259/.366/.455) y ese OPS de .821 que incluso supera el .806 de Rodríguez.

Su despliegue ofensivo ha sido 33 por ciento superior a la media de la MLB. Eso es notable para un novato. Aunque lo es mucho más cuando también se trata de un receptor.

Pero ojo, que el OPS+ del quisqueyano dice algo semejante, pues se ubica 34 por ciento por arriba de la línea de flotación. ¡Y eso también es brillante cuando el recluta defiende una posición tan exigente como el centerfield.

Es la influencia de Rutschman en el terreno de juego lo que, sin embargo, más resalta en él.

Scouts y analistas destacan su trato con los lanzadores y el liderazgo que ejerce entre sus compañeros, a pesar de su corta edad.

Allí radica el principal sex-appeal de Rutschman. Tiene talento, juega muy bien y es motivo de inspiración para todos a su alrededor.

Rodríguez también. Ha sido la chispa en una temporada difícil para el bateo de Seattle, en medio de la carrera hacia los playoffs. Y anuncia, junto a su contrincante, que la pelea de este campeonato por el Novato del Año es también el anuncio de una era nueva y feliz en la MLB.

ÚLTIMAS NOTICIAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.