Alexis y Edwin Díaz disfrutaron su encuentro en Cincinnati / Foto @reds

Por Ignacio Serrano

El beisbol de Puerto Rico montó una fiesta en abril, cuando los hermanos Edwin y Alexis Díaz dieron inicio a su primera aventura compartida en la MLB. Y este martes, en Cincinnati, ambos finalmente tuvieron su celebración.

Los Mets y los Rojos se vieron por primera vez esta temporada en el Great American Ballpark. Y la ocasión sirvió para reunir allí a toda la familia Díaz.

Edwin y Alexis nunca habían jugado frente a frente en las Grandes Ligas. Así que sus padres viajaron desde la Isla del Encanto para ser testigos de lo que en adelante será una efeméride familiar… ¡y del deporte boricua, también!

Puerto Rico ya ha vivido cosas así en el pasado. Una de las más célebres dinastías de la Gran Carpa nació en Borinquen y todavía late en el Big Show. Los hermanos Molina –Bengie, José y Yadier– han hecho historia detrás del plato. Tres receptores de sólida defensa, con el menor ya a punto de despedirse, para emprender el camino definitivo hasta el Salón de la Fama.

De Borinquen también son los Alomar. Sandy, el padre, tuvo una brillante carrera de 15 campeonatos en el Big Show. Sandy, el hijo, fue uno de los mejores catchers de su generación, dos décadas después. Y Roberto, el benjamín, exhibe con orgullo esa placa en Cooperstown que con tanto merecimiento ganó.

El camino de los Díaz apenas empieza. Alexis debutó en la MLB el 8 de abril. Sin ser uno de los prospectos principales de los Rojos, se ganó un lugar en el bullpen escarlata con un buen Spring Training.

Eso le abrió el camino al libro de récords de la pelota de Puerto Rico. Porque jamás había ocurrido que dos hermanos lanzadores de la encantadora ínsula coincidieran en las Grandes Ligas.

Pero no solo la sangre y los libros de historia les hermanan.

Edwin es el cerrador de los Mets. Ha ponchado nada menos que a 63 rivales en 32.1 innings. Tiene 1.95 de efectividad. Y según su ERA+ es un pitcher 109 por ciento mejor que la media en la Gran Carpa.

Alexis se ha convertido en setup de los Rojos. Ha pasado por las armas a 36 contrarios en 30.0 entradas. Ya suma 2 salvados, contra 18 de su pariente. Tiene 2.40 de efectividad. Y su ERA+ lo ubica 98 por ciento por arriba del promedio de los monticulistas del Big Show.

Y es que hasta sus movimientos en la lomita les hacen parecer gemelos:

Puerto Rico tiene motivos para celebrar. Pero también las Ligas Mayores.

Este martes las redes se llenaron con las imágenes de la pareja. Los medios boricuas dedicaron amplios espacios a reseñar la noticia. Ambos posaron para las fotos y conversaron largamente en el dugout.

«No solo hermanos, también mejores amigos», reseñó el Newsday en Nueva York.

Los managers Buck Showalter y David Bell se pusieron de acuerdo para que la ocasión fuera mucho más especial. Les entregaron las tarjetas con los lineups y los enviaron al home, para conversar con los umpires en la pequeña ceremonia que se realiza antes de cada juego.

Arriba, a algunas decenas de metros, papá y mamá Díaz observaban con orgullo.

Esa ceremonia suele ser rutinaria. Esta vez no lo fue.

En el plato, junto a los árbitros, coincidió la tercera pareja fraterna en la historia de la MLB que ha conseguido juegos salvados en un mismo día. Es algo que apenas habían conseguido Tim y Todd Worrell, en 1997, y un poco antes los dominicanos Ravelo y Josías Manzanillo, en 1994. En 2022 le tocó a los Díaz. Y con ellos, todo Puerto Rico celebra este encuentro tan feliz.

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