for the Mass General Brigham health system, standing in the emergency ward at Massachusetts General Hospital. (Jesse Costa/WBUR)

Por: Priyanka Dayal McCluskey

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Durante gran parte de los últimos dos meses, la cantidad de personas hospitalizadas con COVID-19 en Massachusetts ha vuelto a aumentar.

Las hospitalizaciones se han estabilizado en los días recientes, pero han puesto en evidencia un sistema de atención médica que lucha con una alta demanda y escasez de personal.

Y, sin embargo, la última ola de COVID-19 en los hospitales se ve algo diferente a las anteriores.

Esta ola ha sido más pequeña y de lento crecimiento

Menos de 700 personas con COVID-19 fueron hospitalizadas en todo el estado a fines de mayo. Ese número había estado aumentando durante semanas, pero no tan rápido como los casos generales. Y es solo una fracción de los más de 3,000 pacientes con COVID-19 en los hospitales durante el pico del aumento de ómicron en enero.

Los últimos datos estatales indican que las hospitalizaciones pueden haber alcanzado su punto máximo a fines de mayo.

«Estamos bastante lejos de lo que yo llamaría un gran aumento», dijo el Dr. Richard Nesto, director médico de Beth Israel Lahey Health.

Este “arrastre” de COVID-19 ha sido más fácil de manejar para los hospitales que el fuerte incremento en el invierno. En ese momento, los hospitales cancelaron cirugías y otros procedimientos solo para dejar espacio a todos los pacientes con COVID-19.

“Sigue siendo una afluencia de pacientes que no teníamos antes”, señlaó Nesto. “Pero no es como lo era (unos pocos) meses atrás”.

La mayoría de los pacientes no están siendo tratados principalmente por COVID-19

Una tendencia importante que se ha vuelto clara en los datos es que la mayoría de las personas que tienen COVID-19 y están hospitalizadas simplemente dieron positivo por el coronavirus cuando en realidad ingresaron por un motivo distinto. Solo uno de cada tres recibe tratamiento por una enfermedad relacionada con el COVID-19, como la neumonía.

Una proporción aún menor de pacientes hospitalizados con COVID-19, alrededor del 10 %, se encuentra en cuidados intensivos. Esto es un aspecto muy diferente a los anteriores picos de la pandemia, cuando los hospitales estaban preocupados por quedarse sin camas de UCI y ventiladores para los pacientes más enfermos.

“Estamos viendo una gran cantidad de COVID-19 en la comunidad, pero relativamente menos personas que necesitan hospitalización”, indicó el Dr. Paul Biddinger, director de preparación y continuidad de Mass General Brigham. “El porcentaje de personas hospitalizadas por la enfermedad de COVID-19 no se correlaciona con la magnitud general de los casos que estamos viendo en la comunidad”.

Los pacientes que tienen COVID-19 como un padecimiento secundario aún así generan presión en los hospitales. Por lo general, necesitan habitaciones privadas y los trabajadores de la salud deben usar más equipo de protección cuando los atienden.

Pero los médicos dicen que es alentador ver que relativamente menos personas llegan a presentar un caso grave de COVID-19, en comparación con hace unos meses.

Un factor, dicen, es la inmunidad. Massachusetts tiene una población altamente vacunada y, por lo general, los contagios son menos graves para las personas que están vacunadas y tienen refuerzos.

Además, un número significativo de personas tuvo COVID-19 hace solo unos meses, durante el aumento de ómicron, y es probable que aún tengan cierta inmunidad.

Las personas que dan positivo por COVID-19 ahora también tienen acceso a nuevos medicamentos, como Paxlovid, que ayudan a evitar que se enfermen tanto como para llegar al hospital.

Mass General Brigham ha recetado Paxlovid a más de 7,000 pacientes con COVID-19, dijo Biddinger, y solo 24 de ellos necesitaron ser hospitalizados.

La mayoría de los pacientes con COVID en los hospitales están siendo tratados por un problema diferente. Un tercio está siendo tratado por COVID. (Cortesía del Departamento de Salud Pública de Massachusetts)

Los hospitales siguen en crisis

Ya sea que los casos de COVID-19 aumenten o disminuyan, los hospitales todavía están luchando. Se enfrentan a una demanda inusualmente alta de personas que necesitan cirugía y tratamiento para todo tipo de enfermedades. Muchos de estos pacientes tuvieron que aplazar la atención al principio de la pandemia y ahora se están poniendo al día con las citas y los procedimientos que postergaron.

Cada cama de hospital para un paciente enfermo de COVID-19 es una cama que no puede usar otra persona con una necesidad médica urgente.

Los hospitales también se esfuerzan por contratar personal, ya que muchos trabajadores de la salud, exhaustos por la pandemia, están dejando sus trabajos.

La escasez de personal ha empeorado durante el último repunte de COVID-19, ya que los propios trabajadores de la salud contraen el virus y tienen que permanecer sin trabajar durante días. En los grandes sistemas hospitalarios, podrían ser cientos de trabajadores a la vez.

La Dra. Shira Doron, epidemióloga del hospital en Tufts Medical Center, aseguró que los hospitales están en crisis y el COVID-19 es una de los factores que influye en eso.

“Todos están viendo salas de emergencia muy, muy ocupadas (…) muy, muy poco personal (…) y camas llenas”, dijo.

El Dr. Eric Dickson, director ejecutivo de UMass Memorial Health Care, dijo que estos factores hacen que el momento el momento actual sea particularmente difícil.

“Cuando comenzamos a ver este aumento nos sentimos realmente abrumados tratando de ponernos al día con mucho trabajo que se había pospuesto durante los últimos dos años (y) lidiando con los desafíos de personal”, explicó. “Estábamos comenzando a avanzar desde una posición frágil en el cuidado de la salud y justo luego se nos suma esto”.

El futuro: más subidas y bajadas

Los hospitales están trabajando para aumentar la dotación de personal y abrir suficientes camas para atender a todos sus pacientes. Mientras tanto, en el futuro próximo, se espera que las cifras de COVID suban y bajen.

Los líderes de los hospitales dicen que si el número de casos está aumentando, todos pueden desempeñar un papel en la desaceleración de la propagación tomando precauciones ahora familiares: usar mascarilals en el interior, pruebas rápidas, vacunarse y ponerse refuerzos.

“Todos debemos estar atentos a lo que sucede y ser buenos ciudadanos”, dijo Dickson. “Y cuando veamos un aumento de COVID-19 hagamos todo lo posible para mitigar el pico del aumento”.

Dickson se está recuperando de un caso de COVID-19. Él piensa que lo más probable es que se infectara en un juego de los Boston Celtics donde la mayoría de las personas no estaban usando mascarillas.

Los líderes de los hospitales están casi seguros de que verán otra ola de COVID-19 cuando esta última disminuya, pero el virus ha sido notoriamente difícil de predecir. Mucho depende de cómo mute el virus y de si surge una nueva variante preocupante.

Este segmento se emitió el 1 de junio de 2022.

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