Pablo Sandoval era todo sonrisas al llegar a Monclova / Foto @AcererosOficial

Pablo Sandoval parecía estar de vuelta a los buenos viejos tiempos. No en la MLB, pero al menos sí en otros campos, como los de Venezuela, la Serie del Caribe y México. La madrugada de este jueves, sin embargo, trascendió que no. Porque al menos este capítulo suyo con los Acereros termina mal.

Sandoval fue despedido por Monclova, luego de 28 juegos.

El periodista Fernando Ballesteros rompió el celofán de la noticia en un reporte publicado por su sitio purobeisbol.mx. A falta solamente de la confirmación oficial, termina una pasantía que prometía mucho, semanas atrás, y que acabó por desvanecerse en la falta de producción.

Al Panda le costó batear el pitcheo de la Liga Mexicana de Beisbol. Y allí parece estar la razón de su salida.

Deja promedios de .240/.311/.356. No pudo batear para average, embasarse con frecuencia ni ligar con poder, tres cosas que usualmente hace cuando está en su plenitud.

Ballesteros resaltó el hecho de que Sandoval no es el primer reputado bigleaguer que termina mal su aventura en la LMB. Y es cierto.

El slugger Khris Davis fue dado de baja previamente por los Diablos Rojos. El hombre que tres veces superó los 40 jonrones en la MLB, con un tope de 48 en 2018, tampoco descifró a los rivales en suelo azteca.

Para Sandoval es un paradójico final de camino. La noche del miércoles sacudió su tercer cuadrangular de la campaña, poco antes de quedar cesante.

Entre aquel primer tablazo del 26 de abril, el que añadió dos días después y este último cohetazo de despedida medió casi un mes. En el ínterin, el tres veces ganador de la Serie Mundial perdió casi 100 puntos en su average. Cayó de .333 a .240, luego de batear de 4-1 en su último compromiso.

Es un episodio desconcertante, porque llegó a creerse que México era el lugar ideal para que Sandoval reencontrara el buen rumbo.

Su última experiencia en las Grandes Ligas, el año pasado, con los Bravos de Atlanta, comenzó también con ímpetu y cerró en decepción.

Abrió 2021 amenazando todos los récords para bateadores emergentes venezolanos en el Big Show. Pero no consiguió asentarse en la escuadra que al final le daría su cuarto anillo de Serie Mundial. Fue cambiado a finales de julio a los Indios de Cleveland y de inmediato quedó en libertad.

Sanoval repareció en noviembre. Y allí empezó el sueño de verle brillar otra vez.

Fue figura principal en la conquista de los Navegantes del Magallanes en la pelota invernal de Venezuela. Conectó para .314/.398/.448 en la LVBP. Y mantuvo el paso en la Serie del Caribe, con una línea de .333/.407/.542.

Su llegada a México mantuvo en alto las expectativas creadas por tamaña ofensiva.

Pero el sueño duró poco. Dos meses y medio después de entrenarse por primera vez con los Acereros, a algo más de un mes de su primer juego oficial con Monclova, el Panda queda de nuevo a la deriva en los diamantes internacionales.

¿Qué sigue para Sandoval? En agosto cumplirá 35 años de edad. Quizás empiece a sopesar la idea del retiro. O tal vez piense que este solo es un mal paso, otro tropiezo entre los varios que ha tenido en su carrera.

Magallanes volverá a abrirle los brazos y quizás lleguen nuevas propuestas de México, el Lejano Oriente o circuitos como la Atlantic League. Le tocará tomar una decisión.

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