Beatriz Cardona, fue mesera por 20 años y está de acuerdo con el proyecto de ley de un salario justo para los trabajadores de restaurantes. Foto cortesía de Matahari.

El proyecto de ley que propone un Salario Justo Único en Massachusetts (S.1213/H.1971), que aumentaría el salario inferior al salario mínimo para los trabajadores de los restaurantes que reciben propinas, recibió un informe favorable del Comité Conjunto sobre Trabajo y Desarrollo de la Fuerza Laboral, lo cual significa que la ley seguirá avanzando dentro del Senado de Massachusetts.

El proyecto de ley denominado One Fair Wage, al momento cuenta con 61 votos a favor dentro de la legislatura. “Esto es buenísimo porque esta legislación estaba para pasar la ley en 4 ó 5 años y ahora debemos esperar tal vez un año, dos, para que la ley puede aprobarse”, manifestó Laura González, organizadora comunitaria del Centro de Trabajadoras de Matahari, una organización sin fines de lucro que empodera y lucha por la justicia y los derechos humanos de las mujeres de color, mujeres inmigrantes y las familias, cuyo objetivo es acabar con la explotación laboral y la violencia de género. “Con el trabajo y las conversaciones que hemos tenido con los legisladores de Massachusetts para tratar de cambiar a esos “no” por “si”, se han incrementado a 61 copatrocinadores” puntualizó.

El proyecto de ley One Fair Wage fue creado por la senadora Patricia Jehlen y los representantes estatales Farley-Bouvier y Fluker Oakley, todos demócratas.

En septiembre de 2021, una encuesta de One Fair Wage, una organización nacional sin fines de lucro que defiende a los trabajadores de restaurantes, identificó al menos 29 locales en Massachusetts que ya están pagando un salario promedio de $18.37 por hora, más propinas. Actualmente el salario está por debajo del mínimo para los trabajadores de restaurantes que reciben propinas, el cual es de $6.15 por hora. Según se destaca en la encuesta, a raíz de la pandemia del COVID-19 y la consiguiente escasez de personal, los restaurantes están conscientes que deben comenzar a para pagar el salario mínimo completo o un salario justo, para reclutar talento, reabrir completamente y sobrevivir.
“Estoy muy agradecida por el informe favorable de One Fair Wage y tengo esperanzas en esta legislación, aprobar la ley ayudaría a muchas personas trabajadoras en todo el Commonwealth”, dijo la representante demócrata de Boston, Brandy Fluker Oakley. “Tener un salario justo es tener un salario digno para todos los trabajadores, es ayudar a los restaurantes a abordar la escasez de mano de obra y disminuir la brecha salarial devastadora entre los trabajadores blancos y las mujeres de color que reciben propinas en Massachusetts”. Es así, como Saru Jayaraman, presidenta de One Fair Wage, y autora del libro One Fair Wage, que explica a través de testimonios de los trabajadores que es momento de poner fin al pago por debajo del mínimo en Los Estados Unidos, sostiene que “Vale la pena volver a trabajar en los restaurantes”, y seguir luchando por una remuneración justa.

Trabajadores de restaurantes junto a representantes de Matahari durante una manifestación pública en Union Square, en apoyo a la ley que propone un salario justo. Foto cortesía de Matahari.

“Podemos empujar el proyecto un poco más en la audiencia, llevaremos testimonios de trabajadores como apoyo a la ley. Si en este momento aún hay trabajadores que quieren ser parte de este movimiento de lucha por un salario justo, solo tienen que ponerse en contacto con Matahari para seguir luchando por sus derechos”, manifestó Leena Mathew.

Beatriz Cardona, fue mesera durante 20 años y durante este tiempo nunca recibió ningún beneficio como trabajadora. Es parte de un grupo que está luchando junto a Matahari para que la ley sea aprobada y los trabajadores de restaurantes puedan tener un sueldo justo y digno. “Es muy triste trabajar de mesera, yo hace 20 años empecé con $2.25 la hora y terminé hace 3 años -cuando dejé de ser mesera- con $4.75 la hora. Las propinas que te dan los clientes tienes que compartirlas hasta con el cocinero”, comentó. Apoya la ley que intenta dar un salario justo. “Sería algo igualitario, ya no tendría que sufrir ni la mesera, ni el ayudante porque no les va alcanzar su sueldo”, expresó Cardona. También agradece a Matahari por haberla apoyado económicamente a ella y a muchas de sus compañeros que se quedaron sin trabajo durante la pandemia. “Nos dieron dinero en efectivo a los trabajadores que no teníamos ningún beneficio, ni apoyo económico, nos entregaron entre 400 a 600 dólares al mes varias veces, Matahari ayudó a todos, pero se focalizó en quienes no tenían documentos para ayudarlos económicamente”.

La senadora demócrata de Somerville, Patricia Jehlen, afirmó que un salario justo ayudaría a dignificar a los trabajadores y a mantener los negocios. “La industria alimentaria quedó devastada por los efectos de la pandemia. Ahora, los restaurantes están cambiando a medida que resurgen. Muchos ya están aumentando los salarios para atraer y retener a los trabajadores”.

Para la representante demócrata de Pittsfield, Tricia Farley-Bouvier, el salario mínimo con propinas es un tema de equidad racial y de género. “Massachusetts es el estado 49, con solo Alabama detrás de nosotros, que tiene el mayor índice de brecha salarial racial y de género. Esta brecha es más severa en Gateway Cities y Pittsfield”.

Leena Mathew, organizadora comunitaria de Matahari, es quien está al frente de la difusión el proyecto de ley One Fair Wage. “En Matahari estamos orientando y organizando a trabajadores para que conozcan la ley, para unir fuerzas y juntos, ayudar a pasar la ley en el Senado, que no solo aumentará el salario, sino que dará poder a los trabajadores, este proyecto es un paso muy dignificante”, indicó al tiempo de comentar que luego del informe favorable que dio el Committee on Labor and Workforce Development, el siguiente paso es reunirse con el Comité, a través de una audiencia, la misma que debe ser agendada por ellos.

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