Juan Soto / Foto captura de MLB Network

Juan Soto rechazó una oferta de los Nacionales de Washington por 350 millones de dólares. Nada menos. El propio pelotero admitió la noticia que el periodista Enrique Rojas publicó en ESPN. Y ese reconocimiento permite preguntarse, entonces, ¿cuánto vale, realmente, el astro dominicano?

No importa que en 2021 haya ganado «solo» 8,5 millones de dólares. El precio base es, por ahora, ese que acaban de fijar los Nats.

Ya hay al menos un equipo que consideraría justo pagarle 350 millones de dólares por 13 temporadas al hábil toletero zurdo. Y está claro que él y su agente creen valer más.

¿Pero cuanto más?

Solamente dos peloteros tienen contratos mayores que ese que Washington le ha propuesto a Soto.

El de Mike Trout abarca, en realidad, dos firmas distintas. A su acuerdo original de 2014 con los Ángeles de Los Ángeles de Anaheim añadió una extensión que en 2019 le convirtió en el jugador mejor pagado de la historia. Aquel pacto comenzaba con los dos años que restaban al anterior y se elevó hasta la bicoca de 426 millones en 12 torneos, hasta 2030.

Mookie Betts le sigue, con 10 campeonatos y 360 millones de dólares con los Dodgers de Los Ángeles, hasta 2031. Y el puertorriqueño Francisco Lindor aparece en tercera posición, con 341 millones por 10 justas con los Mets de Nueva York, también hasta 2031.

Pero es el dueño de la cuarta casilla, el dominicano Fernando Tatis, la referencia quizás más directa para Soto. Porque Trout, Betts y Lindor eran jugadores con largos recorridos, que acumulaban logros a granel.

Tatis tenía solo 22 años de edad cuando los Padres de San Diego le dieron en 2021 un contrato por 14 temporadas y 340 millones de dólares. Estaba preparándose para su tercera zafra en las Grandes Ligas y era –todavia lo es– una de las caras jóvenes más representativas del Big Show.

Soto es parte de ese grupo, del que también forman parte estrellas como el venezolano Ronald Acuña Jr. o el quisqueyano Vladimir Guerrero hijo.

Tatis y Acuña (que en 2019 firmó por 8 campañas y 100 millones con los Bravos de Atlanta) decidieron asegurar la bolsa en su momento, uno con mayor suerte que el otro.

Soto, en cambio, se arriesga a que una lesión le saque del brillante camino que recorre hoy. O que un descenso natural en su rendimiento le aleje del empíreo que actualmente ocupa. No todas las superestrellas juveniles lo son el resto de su carrera.

«Sí, me hicieron la oferta hace un par de meses, antes del paro que tenemos en el beisbol», declaró el antillano a ESPN. «Pero, en este momento, mis representantes y yo pensamos que la mejor opción es ir año a año y esperar a ser agente libre. Mi agente, Scott Boras, tiene el control de esa situación».

Y ya se sabe cuál es la reputación de Boras. Varios de los principales contratos en la industria han sido negociados por él. Y le gusta esperar los seis años de servicio de sus representados, para luego ir a por todo en el mercado abierto.

Soto causa entusiasmo por su talento. Aunque su defensa no sea de élite, su bateo sí lo es. Desde 2019, su estreno como novato, a los 19 años, nunca ha bajado de .929 de OPS. Batea para altos promedios, se embasa con una frecuencia que recuerda a Barry Bonds, puede dar jonrones. Y la forma como toma los turnos solo hace prever que mantendrá su ascenso durante un tiempo más.

Todavía le quedan tres años de arbitraje. Significa que podrá ser agente libre al finalizar el torneo de 2024. Y habrá soplado 27 velas en el pastel cuando salga en busca de ese mega contrato que le espera.

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Quizás Soto tenga todo lo que se necesita para superar el pacto de Trout e incluso llegar a ser el primer grandeliga que logra un convenio de 500 millones. Pero cada cumpleaños que sume va a pesar en su contra. Porque las 13 temporadas que le ofrecen los Nacionales en este momento irán desde los 27 hasta los 39 años si lo logra como agente libre, y eso sería mucho más allá de su edad más productiva. En su momento, eso también será un factor de negociación.

Por lo pronto, ya se sabe cuál es el valor mínimo de este dominicano con talento a borbotones. Está por arriba de los 350 millones, como mínimo. Ya veremos hasta donde llega y hasta dónde le puede Boras llevar.

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