El gobernador Charlie Baker en rueda de prensa. (Foto: Twitter Massgovernor)

Los educadores y las familias se preparan para enfrentar nuevos cambios a medida que algunos funcionarios de Massachusetts levantan los mandatos de uso de mascarillas para las escuelas, mientras que otros se oponen e instan a seguir siendo precavidos.

El gobernador Charlie Baker y el comisionado Jeff Riley, del Departamento de Educación Primaria y Secundaria (DESE) anunciaron que las mascarillas dejarán de ser obligatorias para las escuelas K-12 en todo Massachusetts a partir del 28 de febrero.

“Creemos que el estado cuenta con una fuerte base en nuestra infraestructura de pruebas (de COVID-19), programas de vacunación, datos y orientación que hemos recibido de muchas personas con las que hemos hablado en la comunidad de salud pública”, señaló Baker.

El DESE indicó en un comunicado que la decisión se tomó “en consulta con médicos de enfermedades infecciosas, el Departamento de Salud Pública de Massachusetts y otros expertos”.

“Nos sentimos aliviados de estar ahora en un lugar donde podemos brindarles a los jóvenes un alivio adicional de las restricciones de COVID-19 para que puedan continuar avanzando hacia la normalidad en el salón de clases”, dijo el comisionado de Educación Jeff Riley.

En su lugar, el DESE emitirá una recomendación para el uso de mascarillas solo en ciertas situaciones, como cuando un estudiante regresa a clases después de dar positivo para el coronavirus.

Asimismo, el mandato de mascarilla para todos los proveedores de cuidado infantil con licencia también finalizará el 28 de febrero.

Baker dijo que las cifras del COVID-19 muestran un mejor panorama, con casos que disminuyen constantemente cada semana gracias a la disponibilidad de vacunas, pruebas y tratamientos.

«Nuestros hijos han tenido que soportar muchas interrupciones (en la educación), mucho tiempo a solas y han sufrido una pérdida real de aprendizaje en los últimos dos años», indicó Baker. «Dado el riesgo extremadamente bajo para los jóvenes, la amplia disponibilidad y la eficacia probada de las vacunas, los protocolos y pruebas de prueba precisos, es hora de dar a nuestros hijos una sensación de normalidad».

Todos los estudiantes aún deberán usar mascarillas en los autobuses escolares porque se trata de una orden federal. 

Los programas de pruebas escolares que el estado ha apoyado también permanecerán en marcha para continuar monitoreando posibles casos de COVID-19.

Tras el anuncio, el Superintendente de las Escuelas Católicas informó que se apegaría a la orden de Baker y que se retirarían los mandatos de mascarilla en las escuelas de la Arquidiócesis de Boston a fin de mes.

“Sin embargo, como siempre, seguiremos los mandatos de la junta de salud local”, mencionó Thomas W. Carroll, el superintendente escolar de la arquidiócesis.

Críticas a la nueva medida

El anuncio del gobernador suscitó varias críticas, entre ellas las de la Asociación de Maestros de Massachusetts, que no se ha mostrado de acuerda con la decisión. En un comunicado oficial, señalaron que aún es «demasiado pronto» para terminar con el requisito.

Asimismo, el sindicato argumentó que las cifras de vacunación juvenil en todo el estado pasan por alto las grandes disparidades entre los distritos más ricos o de personas blancas frente a los distritos con más familias de bajos ingresos o estudiantes de color.

Un puñado de demócratas en la Legislatura cuestionaron el anuncio. Becca Rausch, de Needham, señaló que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y la Academia Americana de Pediatría «todavía recomiendan el uso de mascarillas en las escuelas», mientras que Sonia Chang-Diaz, que se postula para gobernadora, dijo que la decisión «no refleja la realidad de la situación que vivimos».

«Aunque los casos de Massachusetts están, afortunadamente, disminuyendo tras el repunte de la variante ómicron, nuestras cifras no son bajos», dijo Chang-Diaz. «Las tasas de transmisión comunitaria siguen clasificándose como ‘altas’ en todos los condados, nuestro promedio de hospitalización sigue estando como a finales de diciembre, y los CDC todavía recomiendan las mascarillas para nuestros estudiantes».

Los distritos escolares todavía pueden optar por imponer sus propios mandatos locales, y Baker dijo que la administración «apoyará plenamente» a aquellos que decidan continuar con las mascarillas una vez que se levante la orden. Pero, cuando los niños y los maestros regresen al aula después de las vacaciones de febrero, ya no estarán sujetos a un mandato emitido por el estado.

En las escuelas de Boston

El jueves 10 de febrero, un día después del anuncio del gobernador, la alcaldesa de Boston, Michelle Wu, informó que la ciudad mantendrá las mascarillas en escuelas y no se apegará a la decisión de Baker.

 “La ciudad de Boston no está lista para levantar nuestro mandato de mascarilla, por lo que el nuestro permanecerá vigente por el momento”, señaló Wu en una conferencia de prensa.

Tras reunirse con algunos grupos de estudiantes, Wu aseguró que muchos le hicieron saber que aún no se sienten preparados para dejar las mascarillas.

Por otra parte, Wu indicó que “nuestra Comisión de Salud Pública de Boston ha determinado que necesitamos ver una constante tendencia a la baja (…) Al mismo tiempo, tengo dos hijos en nuestras escuelas y sé que han sido años muy desafiantes para todas nuestras comunidades escolares”.

Agregó que, a medida que mejore el clima, los educadores encontrarán mayor espacio de tiempo para pasar al aire libre y que los estudiantes puedan quitarse el cubrebocas.

La Comisión de Salud Pública de Boston señaló anteriormente que para retirar los requisitos de mascarillas y vacunas en interiores la ciduad deberá cumplir con los siguientes requisitos: una tasa de positividad comunitaria inferior al 5 por ciento, menos de 200 hospitalizaciones diarias por COVID-19 y al menos un 95% de las unidades de cuidados intensivos desocupadas.

“No voy a pretender que puedo saber qué es lo mejor en todo el estado”, dijo Wu. “Solo conozco lo que corresponde a la ciudad de Boston. Y lo mejor que podemos hacer es tomar decisiones informadas para nuestros residentes a través de un proceso abierto colaborativo, a través de datos y métricas”.

Sin embargo, a medida que la ola de casos ocasionados por la variante ómicron disminuye en Massachusetts, organizaciones también han anunciado que eliminarán los requisitos de mascarillas.

Ya no son necesarias las mascarillas en misas

La Arquidiócesis de Boston tomó la decisión de eliminar a partir del 28 de febrero el uso obligatorio de mascarillas en las iglesias durante la misa. Así lo informó el jueves 10 de febrero por medio de un comunicado.

“Los sacerdotes ya no están obligados a usar mascarillas al momento de repartir la Comunión, pero el párroco puede seguir exigiéndola si así lo desea”, dice el comunicado. “Tampoco se requerirán mascarillas en los programas de formación de fe parroquial a partir del 28 de febrero”.

(Foto: Web oficial Arquidiócesis de Boston)

Sin embargo, cada párroco tendrá la libertad de adoptar o no la medida, según lo consideren adecuado.

“Si un párroco decide que aún no es el momento en su comunidad para retirar el mandato, puede continuar con el uso de mascarillas en su parroquia”, indica el comunicado.

Cada parroquia también deberá cumplir con los mandatos locales impuestos por la ciudad o pueblo.

“Todavía se requiere que las parroquias mantengan, marquen y especifiquen un área en cada espacio de culto para aquellos que deseen usar mascarilla y mantener la distancia social”, señala el comunicado. “También se alienta a las parroquias a continuar ejerciendo y fomentando la precaución en todas las actividades”.

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