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Durante los últimos meses, Julio Pérez ha conducido por todo el país un autobús adornado con una calcomanía de costado en la que se lee «detengan la separación de familias».
Comenzó en California, como parte de una caravana de activistas pro inmigración que recorrió todo EE.UU. para atraer votantes latinos. Cuando Joe Biden fue declarado ganador, Pérez dijo que lo celebraron.
«Fue un gran alivio, como una pesada carga que se nos quitó de los hombros, porque la actual administración ha humillado a todos los inmigrantes y pisoteado nuestra dignidad como seres humanos», dijo desde Nueva Jersey a través de una conversación telefónica.

Foto: Wbur/Cortesía.
Julio Pérez, de East Boston, conducía un autobús con activistas inmigrantes que atravesaban el país para promover el voto latino en las elecciones presidenciales de 2020.
Pérez es originario de El Salvador y ha estado viviendo en Boston desde 1994. Es uno de los casi 850,000 latinos en Massachusetts, de los cuales solo un poco más de la mitad son elegibles para votar. Pérez no votó porque no es ciudadano, pero eso no lo detuvo en su esfuerzo por incentivar a los latinos con ciudadania a votar para sacar a Trump de su cargo.
Durante décadas, los demócratas han puesto sus esperanzas electorales en la creciente población latina, pero las elecciones de 2020 mostraron que el voto latino está profundamente dividido en factores como la nacionalidad, la geopolítica y la religión. Si bien Trump perdió abrumadoramente en Massachusetts, esta elección mostró un aumento en el apoyo hacia él en suburbios latinos de todo el estado como Lawrence, Holyoke y Springfield. Todas estas son ciudades que cuentan con mayor presencia de latinos.
Este cambio sorprendió a Rich Parr, director de investigación de MassINC Polling Group, quien comparó el desempeño de Hillary Clinton en 2016 con el de Biden este año. A pesar de que el ex vicepresidente tuvo una victoria aplastante en estas ciudades, Parr descubrió que allí los datos de Biden no fueron tan buenos como los de Clinton.
Además, Parr señala que la tendencia es especialmente notable en Lawrence, donde ocho de cada 10 residentes son latinos.
«Estoy bastante seguro de que algo está pasando aquí con los votantes latinos», señaló Parr. «Después de verlo en Texas, en Arizona, en Florida, parece que es algo nacional».
Voto por Trump en MA
Shift in 2-party margin TOWARD Trump in Massachusetts urban areas, between 2016 and 2020.
– Lawrence 21% (!!!!!!!!)
– New Bedford 10%
– Fall River 10%
– Springfield 9%
– Holyoke 9%
– Lowell 4%
– Worcester 3%
– Boston 2% https://t.co/BTUU0unQKn
— Steve Koczela (@skoczela) November 5, 2020
«En mi opinión, un puertorriqueño podría estar menos inclinado hacia el presidente Trump debido a lo que sucedió con el huracán María», indicó Parr. «Pero al parecer ese no fue el caso aquí en Holyoke, siendo este el ejemplo más cercano que viene a la mente aquí en el oeste de Massachusetts».
El análisis de Parr muestra que en 2016 Hillary Clinton ganó a Holyoke por 54 puntos. En 2020, el margen de Biden fue de 41 puntos.
En Lawrence, Biden obtuvo casi tres veces más votos que Trump, pero la participación de Trump aumentó del 14% en 2016 al 25% en 2020.
Mariano Torres, residente de Lawrence, nativo de Puerto Rico y veterano de la Guerra de Vietnam, explica por qué él y sus compañeros latinos partidarios de Trump tienen un nombre especial para el presidente.
«Porque Papa Trump da más beneficios que Obama», señaló.
Torres dice que apoya los esfuerzos de Trump para construir un muro en la frontera sur. También señala que los demócratas promueven una forma de socialismo «y creo que el Partido Republicano fomenta el patriotismo».
Torres vive al sur del río Merrimack, que en Lawrence está representado por los únicos dos concejales que son republicanos. Al otro lado de la ciudad, donde hay mayor población y la tendencia es demócrata, el concejal Jeovanny Rodríguez, un demócrata acérrimo, comentó que está tratando de entender por qué razón Trump obtuvo más votos en esta elección que en 2016, en cada uno de los 24 recintos de Lawrence.
«El ingreso per cápita en la ciudad de Lawrence es el más bajo del estado», dijo Rodríguez. «El estímulo económico del coronavirus benefició a muchas personas que estaban indecisas sobre por quién votar».
Rodríguez cree que muchos se vieron influenciadas por el paquete de estímulo del coronavirus, que fue aprobado por el Congreso, y contó con cheques personales firmados por Trump.
Rodríguez también cita las redes sociales, donde cree que tuvo efecto sobre muchos latinos una ola de propaganda anticomunista dirigida hacia los demócratas.
Esa propaganda tuvo particular resonancia entre cubanos y venezolanos, exiliados de países socialistas, radicados mayoritariamente en Florida. Pero los memes y los rumores -que muestran a Biden como un perro faldero de China que, además, defiende protestas y disturbios- no solo estaban contenidos en el Sur.
Y para los votantes latinos evangélicos, también hay un factor religioso que los atrae a Trump.
«Sí, soy pro-vida, así que me baso en mi voto bíblicamente y no en lo que me dicen los medios», dijo Yari Morales, de 21 años. Es una latina de segunda generación que acaba de votar por primera vez y eligió a Trump.
Morales vive en Somerville y trabaja en la iglesia evangélica Vida Real, donde su tío es el pastor y casi todos los 1,000 miembros son de América Latina. Como otros integrantes de su congregación, Morales ve el aborto como el problema político predominante, y eso la llevó a Trump.
También considera que los demócratas respaldan un tipo de políticas identitarias con las que no está de acuerdo, y se opone especialmente a lo que aprenden los niños en las escuelas con respecto al género.
«Les están enseñando sobre todos estos diferentes géneros», dijo ella. «Estos niños son demasiado pequeños para aprender estas cosas; en cambio, deberían estar aprendiendo incluso a conseguir un trabajo».
Al igual que otros partidarios de Trump entrevistados para esta historia, Morales señala que está preparada para aceptar a Biden como el próximo presidente, pero solo cuando se haya resuelto la batalla legal de Trump contra la validez de las elecciones. Hasta ahora, las diversas demandas de Trump han sido derrotadas o desestimadas.