A medida que pasan los días y se aclaran los detalles de la guía publicada por el Departamento de Educación Primaria y Secundaria para el regreso a clases, mayores son las posibilidades de que Boston adopte una enseñanza híbrida para sus estudiantes.
Según indicó la asesora del Superintendente de Escuelas de Boston, Tammy Pust, los estudiantes en la ciudad “probablemente asistan a la escuela en persona un par de días a la semana este otoño, en forma rotativa”, lo que significa que los días que no asistan a clases presenciales aprenderán desde sus hogares.
Pust aseguró que este plan no es definitivo, pues las acciones finales dependen en gran medida “de lo que el virus permita hacer”. La decisión definitiva, según la asesora, estará en manos de la Superintendente Brenda Cassellius.
Boston sería el último distrito en señalar que se inclina por la enseñanza híbrida, que consistiría en alternar “lecciones de clase más tradicionales y aprendizaje a distancia”. Si las autoridades escolares se deciden por este plan, los estudiantes asistirán a las escuelas de manera presencial los lunes y martes o jueves y viernes. Cuando no vayan a la escuela, los estudiantes seguirán las lecciones desde su casa en la modalidad online. Todos aprenderían a distancia los días miércoles según el cronograma.
Se espera que los profesores enseñen de forma simultánea a los jóvenes que asisten a la escuela y a los que se conectan de forma remota.
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Una latente preocupación
La modalidad de enseñanza híbrida ya tiene a sus detractores, quienes han señalado que les preocupa que los maestros y educadores deban enseñar simultáneamente a estos dos grupos.
«Va a ser extremadamente difícil para los maestros enseñar a los niños que están delante de ellos a no quitarse las máscaras y a enseñar a los estudiantes que están en línea», declaró Michael O’Neill, miembro del comité educativo.
Ruby Reyes, directora de la Alianza de Justicia Educativa de Boston, calificó de «poco realista» pedir a los educadores trabajar de esta manera, por lo que instó al distrito a proporcionarles más capacitación para llevar de manera efectiva este tipo de aprendizaje. «Es injusto esperar que los estudiantes aprendan de esta manera también».
Pust reconoció que será un “enorme ascenso». Pero añadió: «Es un gran alivio para estos estudiantes no tener que asistir a las escuelas. Nos corresponde a nosotros como adultos hacer que esto suceda. Y es por eso que realmente creo que nuestros profesores lo harán y podrán hacerlo».
Educación especial
La modalidad de clases para los estudiantes de educación especial será distinta, pues ellos sí tendrán la oportunidad de asistir a la escuela cuatro o cinco días a la semana, dado que el número de estudiantes por aula es mucho menor. Estas escuelas podrán mantener más fácilmente la distancia de 6 pies entre cada estudiante.
Recordemos que Boston optó por una distancia de 6 pies como su estándar de distanciamiento social, en lugar del mínimo de 3 pies recomendado por el estado.